Silencio de la Sección 22 mientras el IEEPO enfrenta acusaciones de tráfico de plazas
Oaxaca.— La Sección 22 del magisterio oaxaqueño dijo que “se mantendrá vigilante” ante las denuncias de venta de plazas que sacuden al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, pero por ahora evita un pronunciamiento público contundente, según informó El Imparcial de Oaxaca.
La sombra sobre el IEEPO vuelve a poner en tela de juicio la transparencia en la asignación de cargos docentes. Padres de familia, profesores de base y colectivos ciudadanos han reportado irregularidades que, de confirmarse, convierten a las plazas en mercancía y dejan a la educación en desventaja: escuelas sin maestros titulares, contratos provisionales y comunidades con menos certezas sobre la continuidad educativa de sus niñas y niños.
La nueva titular del IEEPO enfrenta desde su llegada el reclamo por aclarar procesos internos. El llamado de la Sección 22 a “mantenerse vigilante” suena a advertencia, pero no reemplaza medidas concretas: auditoría pública de las plazas otorgadas, listas de aspirantes transparentes y sanciones claras para quienes hayan lucrado con empleos docentes.
Para las comunidades, la venta de plazas no es un problema técnico, es un problema de vida diaria. Una plaza vendida puede traducirse en clases sin continuidad, en maestras que trabajan en la incertidumbre y en familias que pierden la confianza en las instituciones. En palabras sencillas, cuando la plaza se compra, el derecho a la educación se deteriora.
Organizaciones civiles y padres han pedido a la Secretaría de Educación pública y a las autoridades estatales que actúen con rapidez. La respuesta institucional, hasta ahora, ha sido tibia: promesas de investigaciones que es necesario ver traducidas en resultados verificables. Si hay indicios de corrupción, los responsables deben ser sancionados y las plazas regularizadas en favor del interés público.
Esto no es solo un choque entre burocracias. Es una oportunidad para que la sociedad exija mecanismos de inspección que incluyan a comunidades escolares, transparencia en nóminas y listados públicos de concursos. La Sección 22, como actor clave, puede fiscalizar y proponer, no solo vigilar desde la distancia.
Como joven periodista, veo en este episodio la necesidad de que la ciudadanía participe: exigir información, dialogar con sus escuelas y acompañar los procesos de nombramiento. La educación merece claridad y justicia; así lo pide El Imparcial de Oaxaca y así lo deberán demostrar las autoridades competentes.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca
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