Imss asegura abasto en la Ucin de Durango mientras sigue la revisión federal
La unidad neonatal permanece cerrada mientras autoridades federales revisan expedientes, protocolos e infecciones tras la muerte de cinco recién nacidos.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) salió este jueves a desmentir versiones sobre un posible desabasto de medicamentos o insumos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del hospital de Durango, cerrada temporalmente tras la muerte de cinco recién nacidos.
En un comunicado, el IMSS afirmó que, por el momento, no hay faltantes que pongan en riesgo la atención en la UCIN. Sin embargo, la dependencia también reconoció que la unidad permanecerá fuera de operación mientras autoridades federales revisan expedientes clínicos, los protocolos de atención y posibles brotes de infección.
La revisión, dijeron fuentes federales de salud, busca establecer causas precisas y responsabilidades. Esa investigación incluye la revisión de historias clínicas y la verificación de los procesos de esterilización y manejo de materiales dentro de la UCIN. Las autoridades han sido claras en que hasta que no haya un dictamen técnico no se reabrirá la unidad.
Para las familias afectadas y la comunidad, la incertidumbre no es solo estadística: implica nerviosismo por la salud de recién nacidos y preguntas sobre la capacidad del sistema público para garantizar cuidados críticos. Padres de pacientes y organizaciones civiles han exigido transparencia en los hallazgos y medidas claras para evitar que vuelva a suceder algo similar.
El caso muestra dos frentes: por un lado, la necesidad de certeza sobre si hubo fallas en la atención o contaminación; por otro, la garantía de que el hospital cuente con insumos y personal suficiente para atender a los más vulnerables. El IMSS insiste en que se mantienen los abastos «por ahora», pero la frase subraya la provisionalidad de la afirmación hasta que concluya la investigación.
Desde una perspectiva práctica, la reapertura segura de la UCIN requerirá no solo la confirmación de suministro y protocolos, sino también acciones concretas: auditorías independientes, capacitación del personal, comunicación transparente con las familias y, en su caso, sanciones administrativas claras. Eso es lo que piden médicos neonatólogos consultados en otros casos similares y organizaciones civiles.
Mientras tanto, el IMSS ha redirigido a los pacientes neonatales a otras unidades y asegura que mantiene coordinación con autoridades estatales y federales para evitar afectaciones mayores. La respuesta institucional y la información pública serán determinantes para recuperar la confianza de la comunidad.
La investigación sigue en curso. Es importante que las familias y la ciudadanía exijan acceso a los resultados técnicos y que las autoridades —el IMSS y las instancias de salud federal— expliquen, con datos y plazos, los pasos siguientes. La salud neonatal es una prioridad social: la claridad y la rendición de cuentas no son secundarias, son urgentes.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .
