Defensa de los Farías acusa plantación de documentos con firma atribuida a Rafael Ojeda
El equipo legal dice que pruebas aparecieron después del primer cateo; exigen cadena de custodia y peritajes independientes.
La defensa de los hermanos Farías, representada por el abogado Epigmenio Mendieta, denunció este martes la supuesta plantación de documentos en cajas decomisadas durante una investigación federal. Mendieta aseguró que los papeles con una firma atribuida a Rafael Ojeda no constaban en el inventario del primer cateo y, sin embargo, aparecieron en una revisión posterior en las mismas cajas.
“Hicimos el conteo inicial con peritos y actas levantadas; esos documentos no estaban. Luego, en el mismo embalaje, surgieron nuevos expedientes con una firma que no reconocemos”, dijo Mendieta en una breve declaración citada por la defensa. El señalamiento pone en cuestión la integridad de la cadena de custodia, un elemento clave para que las pruebas sean válidas en un proceso penal.
Fuentes judiciales consultadas por este periódico señalan que, hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía no había dado una respuesta pública a la acusación. Tampoco se ha reportado que autoridades hayan abierto una investigación interna sobre posibles manipulaciones en las pruebas. La falta de pronunciamiento oficial aumenta la incertidumbre sobre el manejo del material incautado y la validez de lo que pueda presentarse ante un juez.
Si se comprueba la alteración de los documentos, los efectos no serían solo técnicos: podrían implicar la nulidad de diligencias, retrasos en el proceso y una pérdida de confianza ciudadana en las instituciones encargadas de investigar delitos. Para la defensa, esto refuerza la necesidad de peritos independientes, revisión forense de las firmas y el cotejo de sellos, fechas y cadena de custodia.
El caso tiene además una dimensión política y social. Cuando hay dudas sobre cómo se manejan pruebas —especialmente en investigaciones de alto perfil— la ciudadanía pierde certidumbre sobre la justicia y la eficacia del Estado. En palabras de Mendieta, “no se trata solo de un caso particular; es un principio: nadie puede aceptar que pruebas aparezcan de la nada”.
Abogados consultados por este diario explican que la jurisprudencia mexicana establece procedimientos para impugnar evidencia si existen indicios de manipulación. Entre las acciones posibles están la solicitud de nulidad de ciertas pruebas, la reapertura del cateo con peritos independientes y peticiones de medidas cautelares para asegurar que el material no sea alterado nuevamente.
La defensa pidió también que las cajas sean custodiadas por autoridades judiciales y que se realicen peritajes caligráficos y de autenticidad a cargo de expertos externos. “Queremos claridad y transparencia; sin eso no puede haber un juicio justo”, concluyó Mendieta.
Este medio continuará el seguimiento del expediente y actualizará la información conforme las autoridades competentes —incluida la Fiscalía— emitan pronunciamientos o se inicien las investigaciones que solicita la defensa.
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