Scherer acusa a Gertz de usar la Fiscalía para una “vendetta” y pide reparación por daño moral
Por Salvador García Soto
Julio Scherer Ibarra presentó el 9 de enero ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México una demanda por daño moral contra el exfiscal Alejandro Gertz Manero, dos días después de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara la designación de Gertz como embajador de México en Reino Unido.
En el escrito inicial, al que tuvo acceso esta columna, Scherer afirma que Gertz incurrió en conductas ilícitas que afectaron su vida privada, su honor, su reputación y su imagen pública. La demanda acusa a quien fue titular de la Fiscalía General de la República de encabezar “una venganza o vendetta” en su contra por negarse a realizar gestiones ilegales —entre ellas, pedir a la Corte negar amparos a personas cercanas al entonces fiscal— y de filtrar investigaciones a abogados, periodistas y medios mientras a Scherer se le negaba el acceso a esas carpetas.
Como ejemplo puntual, la denuncia menciona que en una conferencia mañanera en julio de 2025 Gertz señaló a Scherer y a su hijo Javier Scherer Pereyón como sujetos de una investigación por una obra carretera en Sonora, lo que, según el demandante, volvió a dañar su reputación.
Scherer solicita que el juez condene a Gertz por las violaciones alegadas, que ordene la publicación de la sentencia en los mismos espacios en que se difundieron las imputaciones, que imponga una indemnización por daño moral que incluya daños punitivos, que prohíba al exfiscal emitir juicios falsos en su contra y que se fije una caución para evitar la repetición de actos ilícitos, además del pago de costas judiciales.
La demanda reconstruye, además, la ruptura personal entre ambos, que atribuye al reportaje de la revista Proceso titulado “La Casa Secreta de Gertz Manero” (21 de septiembre) y a la negativa de Scherer a acceder a lo que describe como una petición ilegal de Gertz. Relata reuniones con el director de Proceso, Jorge Carrasco, y el episodio en el que el entonces fiscal, según la versión de Scherer, le dijo que podía escoger “tener fiscal amigo o fiscal enemigo”.
En su texto, Scherer documenta varios casos que, a su juicio, ilustran el “modus operandi” de Gertz: desde asuntos vinculados a Juan Collado, la cooperativa Cruz Azul y la familia Gómez Mont, hasta la persecución que señala contra 31 científicos y otras instituciones. También identifica al abogado Paulo Diez Gargari como pieza instrumental en las denuncias en su contra y menciona el libro del periodista Hernán Gómez Bruera, por el que mantiene una demanda.
El exconsejero jurídico sostiene que, bajo la dirección de Gertz, la Fiscalía se convirtió en un despacho al servicio de intereses personales y de rencores, en detrimento de la investigación contra la corrupción y el crimen organizado. Frente al reciente nombramiento diplomático de Gertz, Scherer plantea la pregunta sobre cuándo rendirá cuentas el otrora fiscal general.
Además de lo judicial, la demanda llega en un momento de alta tensión política. Según la crónica, en los próximos días se publicará el libro Ni venganza ni perdón, una amistad al filo del poder, coescrito por Scherer y el periodista Jorge Fernández Menéndez, que promete detallar la relación y el conflicto interno que este texto judicial ahora traduce a un litigio público.
La demanda ya fue recibida por el Poder Judicial de la Ciudad de México y contiene, según el propio documento, 106 páginas con pruebas, testimonios y solicitudes para que se localice el domicilio actual de Gertz. Queda por ver cómo responderá la defensa del exfiscal y qué efectos políticos tendrá este expediente para la administración de Sheinbaum y para la imagen del próximo embajador en Londres.
Fuente: columna de Salvador García Soto y documentos de la demanda recibida en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
