La Secretaría de Medio Ambiente de Oaxaca tomó la batuta en la Sesión del Consejo Estatal de Humedales Costeros, un encuentro crucial celebrado en Pinotepa Nacional. El objetivo principal: evaluar y fortalecer las estrategias de protección para estos ecosistemas vitales, poniendo el foco en la salud del sistema lagunar Corralero Santiago.

Un vistazo al presente y futuro de nuestros humedales

Durante la jornada, que tuvo lugar el pasado 19 de noviembre de 2025, se presentaron los avances de la Estrategia Nacional de Limpieza y Conservación de Playas y Costa de México 2025-2030. Esta estrategia, que se perfila como una hoja de ruta para los próximos años, busca no solo sanear nuestras costas sino también garantizar la sostenibilidad de estos valiosos entornos. La elección de Pinotepa Nacional como sede no fue casual; la región alberga sistemas lagunares de gran importancia ecológica y social.

La sesión se centró en un análisis detallado de las condiciones socioambientales del sistema lagunar Corralero Santiago. Esto significa que se examinaron tanto los aspectos naturales del ecosistema –la calidad del agua, la biodiversidad, la salud de los manglares– como el impacto y la relación con las comunidades que dependen de él. Es decir, se puso sobre la mesa cómo las actividades humanas, desde la pesca hasta el turismo, afectan a la laguna y, a su vez, cómo la salud de la laguna repercute en la vida de las personas que viven en la zona.

¿Por qué son importantes estos humedales para nosotros?

Podríamos pensar en los humedales costeros como los riñones del mar. Filtran el agua, protegen las costas de la erosión y las tormentas, y son el hogar de una inmensa variedad de plantas y animales. Son, además, auténticas guarderías de vida marina, donde muchas especies que luego llegan a nuestras mesas pasan sus primeras etapas de desarrollo. Para las comunidades locales, representan una fuente de sustento directo a través de la pesca y el turismo sostenible, y también un escudo natural que nos defiende de los embates del clima.

La Estrategia Nacional busca, en esencia, que esta relación entre el ser humano y la naturaleza sea un círculo virtuoso. Que lo que hagamos para cuidar el medio ambiente se traduzca directamente en un bienestar para las personas, y que a su vez, las acciones de las personas contribuyan a la salud de estos ecosistemas. Se trata de encontrar un equilibrio, una armonía que permita que tanto la naturaleza como las comunidades costeras prosperen juntas.

Retos y miradas al futuro

Si bien se reconocen los avances logrados y la importancia de estas sesiones de coordinación, es claro que los retos persisten. La contaminación, la presión urbanística y los efectos del cambio climático son desafíos constantes que requieren de la colaboración de todos: gobierno, instituciones académicas, sector privado y, fundamentalmente, la ciudadanía. La participación informada y activa de las comunidades locales es, sin duda, una pieza clave para el éxito de estas estrategias. Es su conocimiento ancestral y su compromiso diario lo que verdaderamente asegura la protección de estos entornos.

La Secretaría de Medio Ambiente reitera así su compromiso de trabajar de la mano con todos los actores para asegurar que las lagunas y costas de Oaxaca sigan siendo un legado vivo para las futuras generaciones. La meta es clara: ecosistemas sanos para comunidades prósperas.