Sheinbaum inaugura primera etapa del viaducto elevado de Tijuana y apuesta por tender puentes

TIJUANA. La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró hoy la primera etapa del Viaducto Elevado de Tijuana, una obra que, según la Presidencia de la República, busca aliviar el tránsito y unir zonas que hasta ahora tardaban más en comunicarse.

Para las y los mexicanos, los puentes siempre son mejor que los muros, siempre. Tender puentes es nuestro principio”, dijo Sheinbaum durante el acto protocolario, en el que destacó que la nueva estructura reducirá el tiempo de traslado de 34 a 12 minutos entre La Garita y la carretera que conecta con la región metropolitana.

Para quienes viven y trabajan en la ciudad fronteriza, la promesa es concreta: menos tiempo en el auto significa más tiempo para la familia, para el trabajo y menos gasto en combustibles. Comerciantes y choferes de transporte de carga y pasaje dijeron al final del evento que esperan ver una reducción real en los atascos que hoy colapsan las horas pico.

La Secretaría de Infraestructura, reportada por la Presidencia, pone énfasis en que esta obra forma parte de un paquete mayor de movilidad para la frontera norte. En su exposición se habló de beneficios potenciales para la logística fronteriza y la conectividad entre colonias y vías rápidas, además de menores tiempos de respuesta para servicios de emergencia.

Sin embargo, el anuncio no estuvo exento de preguntas. Organizaciones ciudadanas y especialistas en movilidad consultados por este medio recuerdan que las obras de infraestructura funcionan si se integran a un plan urbano completo: señalización, transporte público eficiente, mantenimiento permanente y evaluación ambiental. “Una vía nueva puede mejorar mucho el flujo, pero también puede generar más tráfico si no se acompaña de políticas de transporte público”, señaló un urbanista local.

En el acto participaron autoridades estatales y municipales; la Presidencia informó que vendrán etapas subsecuentes para completar el viaducto. Quedan por definirse fechas y montos exactos de inversión para las siguientes fases, así como los criterios de transparencia y supervisión de la obra.

La inauguración en Tijuana abre una discusión necesaria: ¿cómo se traduce una obra de cemento en bienestar cotidiano? El desafío es que las promesas se reflejen en números claros: menos tiempo de traslado, menor costo para las familias, empleos locales durante y después de la construcción, y el cuidado del entorno urbano. La ciudadanía, advierten especialistas y autoridades consultadas, deberá participar vigilante para asegurar que esos beneficios se cumplan.

La apertura de esta primera etapa marca un avance tangible en la infraestructura fronteriza, pero también pone sobre la mesa la necesidad de políticas públicas integradas. Como apuntó la presidenta, la intención es construir puentes; ahora corresponde a autoridades y sociedad transformar esa intención en mejoras medibles para la vida cotidiana de tijuanenses y tijuanenses que cruzan la frontera cada día.

Fuente: Presidencia de la República; declaraciones recogidas en el acto de inauguración.

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