Trabajadores de la UTVCO siguen en limbo jurídico tres años después del decreto

Personal académico y administrativo exige que se aplique el régimen laboral previsto en la reforma al decreto de la universidad, denuncian en Quadratín.

Profesores y empleados administrativos de la UTVCO aseguran que, a tres años de haberse publicado la reforma al decreto que rige a la institución, siguen sin claridad sobre su situación laboral. Según reportó Quadratín, el personal reclama la aplicación efectiva del régimen laboral que la reforma prometía, y advierte que la incertidumbre afecta su vida cotidiana y el servicio educativo.

“Estamos en una especie de sala de espera de la legalidad: no hay certeza sobre plazas, prestaciones ni antigüedad”, dijo a este medio un académico que prefirió mantener el anonimato. Para quienes trabajan en la universidad, esa ambigüedad se traduce en dificultades para planear a mediano plazo, acceder a créditos o contar con seguridad social estable.

La demanda central del personal es sencilla y directa: que las autoridades educativas y las instancias responsables implementen el régimen laboral contenido en la reforma al decreto y, con ello, reconozcan derechos como estabilidad en el empleo, registro de plazas y prestaciones acordes. Los trabajadores señalan que los cambios formales no han ido acompañados de procedimientos claros ni de acuerdos institucionales que hagan operativa la reforma.

En la práctica, denuncian pagos irregulares, contratos temporales que se renuevan mes a mes y la falta de mecanismos para registrar la antigüedad y los derechos acumulados. “No se trata solo de un reclamo administrativo; es bienestar familiar y la posibilidad de seguir enseñando sin la constante amenaza de la improvisación”, añadió el entrevistado.

Fuentes consultadas por Quadratín indican que el conflicto ha buscado canales de diálogo con las autoridades universitarias y estatales, pero hasta ahora las respuestas han sido parciales. Desde la perspectiva de los trabajadores, hace falta una hoja de ruta clara y plazos concretos para que la reforma deje de ser solo un documento y se traduzca en condiciones laborales dignas.

Este limbo jurídico también tiene efectos en la comunidad estudiantil: profesores y administrativos señalan que la inseguridad laboral reduce la capacidad de planificar proyectos académicos y de ofrecer continuidad en programas y servicios. “Cuando la base laboral no es estable, también se resiente la calidad educativa”, explicó otro miembro del personal.

El escenario exige pasos concretos: emisión de criterios administrativos, registro oficial de plazas, reconocimiento de derechos adquiridos y mecanismos transparentes de diálogo entre autoridades y representantes del personal. Instituciones y gobierno tienen la oportunidad de cerrar esa brecha y transformar la reforma en mejoras tangibles para trabajadores y estudiantes.

Quadratín recogió las voces de quienes buscan respuestas. El reto ahora es que las autoridades respondan con propuestas claras y tiempos definidos, para que, más que promesas, haya certezas en las nóminas y en las aulas.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Oaxaca Quadratin