Balazos cerca del cobao 60 desatan pánico y suspensión de clases en san blas atempa

Estudiantes y padres relatan momentos de confusión; según El Imparcial de Oaxaca, un operativo policial recorre la zona en busca de los responsables

Esta mañana se vivieron momentos de crisis en las inmediaciones del Colegio de Bachilleres número 60 cuando, según reportes de El Imparcial de Oaxaca, se escucharon detonaciones que provocaron pánico entre alumnos y personal docente.

Testigos describieron carreras, gritos y la rápida evacuación de salones. «Se escucharon varios tiros y todos corrimos; algunos chicos se tiraron al piso», comentó una madre de familia a El Imparcial de Oaxaca. Docentes y directivos organizaron la salida ordenada hacia puntos seguros mientras se notificaba a las autoridades municipales.

Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal y, según versiones recabadas por El Imparcial de Oaxaca, de corporaciones estatales que desplegaron un operativo para localizar a los agresores. Hasta el momento no se han difundido informes oficiales sobre personas heridas ni detenciones confirmadas.

Por precaución, la dirección del plantel suspendió las clases y pidió a los padres recoger a sus hijos; algunos grupos fueron reubicados temporalmente en espacios seguros. Para las familias que trabajan día a día, la suspensión implica una afectación inmediata: pérdida de jornadas laborales, incertidumbre y temor por la seguridad de las y los jóvenes.

Este tipo de sucesos no solo detienen la rutina escolar; ponen en evidencia la necesidad de protocolos claros de seguridad y comunicación entre escuelas, autoridades educativas y cuerpos de seguridad. Padres consultados por El Imparcial de Oaxaca exigieron mayor vigilancia y presencia constante en los accesos a las instituciones, además de programas de prevención que atiendan a jóvenes en riesgo.

Las autoridades locales informaron, según las mismas fuentes, que la Fiscalía del estado ya investiga los hechos y que se revisan cámaras de seguridad y testimonios para dar con los responsables. Es imprescindible que la investigación sea transparente y que los resultados se comuniquen a la comunidad educativa para restaurar la confianza.

Como periodista y vecino de Oaxaca, subrayo que más allá del operativo inmediato se necesita una estrategia sostenida: educación segura, atención a factores sociales que alimentan la violencia y coordinación entre autoridades y ciudadanía. La escuela debe ser un refugio donde aprender, no un lugar donde prime el miedo.

Seguiremos informando conforme las autoridades proporcionen datos oficiales y las familias compartan cómo restablecen la normalidad en el plantel afectado, con el compromiso de acompañar las demandas de justicia y seguridad de la comunidad.

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