Se llega a la Tercera Edad, ¿cómo cuidar el dinero?
La jubilación, una etapa de merecido descanso, también exige una gestión financiera inteligente para asegurar la tranquilidad.
Llegar a la tercera edad es, para muchos, la recompensa de años de trabajo y esfuerzo. Es un momento para disfrutar, para pasar tiempo con la familia, dedicarse a pasiones olvidadas o simplemente descansar. Sin embargo, también es una etapa en la que la perspectiva financiera cambia drásticamente. Los ingresos suelen disminuir, pero los gastos, especialmente los relacionados con la salud y el bienestar, pueden incrementarse. Saber cómo administrar el dinero se vuelve, entonces, una pieza clave para disfrutar de esta etapa con paz y seguridad.
Juan Ordaz, director de Educación Financiera de Banamex, compartió en el podcast «Tu dinero», de La Silla Rota, una radiografía interesante sobre cómo se distribuyen los gastos en la tercera edad. Según Ordaz, **la salud y la alimentación se consolidan como los pilares esenciales**, acaparando una porción significativa del presupuesto. Un **50% de los ingresos se destina a estos gastos vitales**, lo que subraya la importancia de tener un fondo de emergencia o un seguro médico adecuado.
La vida, sin embargo, no se detiene y las necesidades varían. Por ello, **un 30% de los recursos se orienta a acciones variables**. Esto puede incluir desde salidas recreativas, viajes, hasta imprevistos que surjan. Es la flexibilidad financiera la que permite adaptarse a estos momentos. Finalmente, Ordaz señala que **un 20% se destina a inversión**. Si bien puede parecer un porcentaje menor, mantener una parte del capital generando rendimientos puede ser fundamental para preservar el poder adquisitivo a largo plazo.
**¿Por qué es crucial una planificación financiera anticipada?**
La jubilación no aparece de la noche a la mañana. Es un proceso que se construye, y la educación financiera es la herramienta fundamental para hacerlo de manera exitosa. Pensar en la jubilación desde etapas tempranas de la vida laboral permite acumular un capital que será el soporte en los años dorados. Esto implica, por ejemplo, entender el funcionamiento de los planes de retiro, las Afores y otras opciones de ahorro e inversión.
Imaginemos el dinero como un jardín. Si lo cuidamos y plantamos semillas desde jóvenes, cuando llegamos a la edad de cosecha, tendremos abundancia para disfrutar. Si dejamos el jardín descuidado, la producción será escasa y nos lamentaremos de las oportunidades perdidas.
**La inflación: un enemigo silencioso**
Uno de los mayores desafíos para los jubilados es la inflación. El dinero que se ahorró hace años puede tener un poder adquisitivo menor hoy. Por eso, no basta con ahorrar; es necesario que el ahorro crezca. Las inversiones, incluso las más conservadoras, son una forma de proteger nuestro patrimonio de este efecto. Ordaz enfatiza que destinar un porcentaje a inversión, aunque sea pequeño, es vital para que el dinero trabaje para nosotros.
**¿Qué gastos debemos priorizar y cuáles podemos ajustar?**
Como mencionamos, la salud es innegociable. Contar con un seguro médico, ya sea público o privado, es una inversión en tranquilidad. La alimentación equilibrada, además de ser esencial para la salud, puede ser un área donde se apliquen estrategias de ahorro inteligentes, como la compra de productos de temporada o la planificación de menús.
En cuanto a los gastos variables, es donde reside la mayor oportunidad de ajuste. Antes de tomar una decisión, es útil preguntarse: ¿Este gasto es realmente necesario para mi bienestar o placer inmediato? ¿Puedo posponerlo? ¿Existen alternativas más económicas? La clave está en el equilibrio, disfrutar de la vida sin comprometer la seguridad financiera.
**El papel de las instituciones y la comunidad**
Las instituciones financieras y gubernamentales juegan un rol importante en la promoción de la educación financiera. Programas que enseñen a planificar el retiro, que ofrezcan asesoría personalizada y que informen sobre los derechos de los adultos mayores son esenciales.
Además, el sentido de comunidad puede ser un gran aliado. Compartir experiencias y consejos con otros jubilados, formar grupos de ahorro o de apoyo mutuo puede fortalecer la resiliencia financiera y emocional.
Llegar a la tercera edad es un logro. Con una planificación financiera adecuada y una gestión consciente de los recursos, esta etapa puede ser un período de plenitud y bienestar, demostrando que cuidar el dinero hoy es garantizar la tranquilidad de mañana.
