Ebrard insiste en que el T-MEC es clave pese a fricciones con Trump

El secretario de Relaciones Exteriores defendió el tratado como pilar económico mientras la Secretaría de Hacienda afirma que las negociaciones con Estados Unidos y Canadá siguen avanzando.

Marcelo Ebrard salió a la defensa del T-MEC en medio de las recientes tensiones con el expresidente Donald Trump. «¿Quién dice que no funciona?», reviró el canciller, según declaraciones citadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que además aseguró que las conversaciones con Estados Unidos y Canadá continúan su curso.

El T-MEC, revisado y firmado para actualizar el antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte, sigue siendo, en palabras de Ebrard, «indispensable» para sostener las cadenas de valor y la inversión en la región. La SHCP añadió que los acuerdos técnicos y los mecanismos de cumplimiento son parte clave de las negociaciones que buscan garantizar certidumbre a exportadores, trabajadores y fabricantes mexicanos.

¿Qué significa esto para la gente? Un tratado funcionando bien tiende a proteger empleos vinculados al sector automotriz, agroindustrial y manufacturero; facilita que las piezas y productos crucen fronteras sin aranceles sorpresivos; y mantiene a México como destino atractivo para inversiones productivas. Pero también implica compromisos en materia laboral y ambiental que exigen seguimiento y cumplimiento, algo que la sociedad civil y los sindicatos deben vigilar.

Las diferencias con Trump —fundadas en críticas públicas y posiciones proteccionistas— han puesto el foco en la importancia de mantener canales de diálogo abiertos. Fuentes de la SHCP insisten en que la vía diplomática y técnica con Washington y Ottawa no está cerrada y que hay avances en puntos sensibles para México. No obstante, expertos consultados alertan que las tensiones políticas pueden traducirse en incertidumbre para empresas y trabajadores si escalan.

El gobierno mexicano, representado por la Secretaría de Hacienda y por la Cancillería, apuesta por combinar firmeza y negociación. Eso implica negociar cláusulas que protejan a la industria nacional sin cerrar la puerta a inversionistas extranjeros, y fortalecer mecanismos de cumplimiento del T-MEC para que los beneficios sean tangibles en salarios y condiciones laborales.

En un escenario regional donde las decisiones de Washington tienen impacto directo en la economía mexicana, la apuesta oficial es clara: mantener el tratado como pilar estratégico, pero acompañarlo con políticas públicas que impulsen mayor valor agregado en México, formación laboral y protección social. La ciudadanía juega un papel: exigir transparencia en las gestiones y participar en la evaluación del impacto real del T-MEC en comunidades y trabajadoras y trabajadores.

Según la SHCP y las declaraciones de Marcelo Ebrard, las negociaciones con Canadá y Estados Unidos avanzan. Queda, sin embargo, el reto de transformar esos acuerdos en beneficios concretos y duraderos para la mayoría. Vigilar, preguntar y participar serán las mejores herramientas para asegurarlo.

Fuente: Secretaría de Hacienda y Crédito Público y declaraciones de Marcelo Ebrard.

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