Qué esperar de la temporada de huracanes 2026: aviso del SMN para las costas mexicanas
La temporada de huracanes 2026 se aproxima y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya advierte sobre los escenarios que podrían golpear a México. La temporada del Pacífico inicia el 15 de mayo y la del Atlántico el 1 de junio; ambas concluyen el 30 de noviembre. Lo que ocurra en esos meses dependerá, sobre todo, de factores climáticos globales que siguen siendo inciertos, pero que el SMN vigila día a día.
¿Serán más fuertes o más débiles que lo habitual? El SMN explica que la intensidad y frecuencia de ciclones tropicales responde en buena medida a la fase de El Niño o La Niña. Un episodio de El Niño suele aumentar la actividad en el Pacífico oriental y reducirla en el Atlántico; La Niña tiende a provocar el efecto contrario. Por eso, hablar de “cómo de fuerte” será la temporada implica aceptar un margen de incertidumbre y monitoreo continuo.
¿Qué partes de México están en mayor riesgo? Las costas del Pacífico, desde Oaxaca hasta Baja California Sur, y las litorales del Golfo y el Caribe, como Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, son las más expuestas. Las lluvias intensas que acompañan a tormentas y huracanes pueden provocar inundaciones urbanas, deslaves en zonas montañosas y cortes en servicios básicos. El SMN insiste en que no solo importan los vientos; la lluvia y las marejadas son las principales causas de daño y pérdida.
Qué puede hacer la gente hoy para prepararse. Revisar rutas de evacuación y refugios locales, armar un kit básico con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio y medicinas, asegurar documentos importantes en bolsas impermeables y limpiar coladeras y azoteas para evitar encharcamientos. El SMN y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantendrán avisos públicos; estar pendiente de sus boletines y de la autoridad local puede marcar la diferencia.
Qué pedir a las autoridades. Invertir en mantenimiento de drenajes, infraestructura resistente y sistemas de alerta temprana salva vidas. Las pruebas de evacuación comunitaria, apoyo a personas vulnerables y transparencia en la comunicación son medidas que fortalecen la resiliencia. Este es un momento para exigir políticas públicas con presupuesto y enfoque social, que prioricen la protección de quien menos tiene.
Mirada práctica. Pensemos en el huracán como una gran ola: la anticipación es la tabla que nos permite surfear la tormenta sin caer. Prepararse no es alarma, es sentido común comunitario. El SMN seguirá actualizando su pronóstico durante las próximas semanas. Mantenerse informado, organizarse en vecindarios y apoyar a los más vulnerables son acciones concretas que reducen daños.
El clima puede sorprender, pero la prevención no debe hacerlo. Confía en la información del SMN y en los avisos de las autoridades locales, y transforma esa información en acciones que protejan a tu familia y a tu comunidad.
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