Studio Ghibli recibe el Premio Princesa de Asturias 2026 por tender puentes culturales

La Fundación Princesa de Asturias resaltó que las películas del estudio japonés han unido generaciones y países a través de historias sobre la empatía, la amistad y la defensa de la naturaleza.

Oviedo. Studio Ghibli, el estudio detrás de títulos como Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke y El viaje de Chihiro, fue distinguido en 2026 con el Premio Princesa de Asturias, según informó la Fundación Princesa de Asturias. El jurado destacó que sus filmes han construido «un puente cultural» que trasciende fronteras, educa en valores y reconfigura la forma en que nos contamos historias.

Fundado en 1985 por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki, Ghibli combina animación dibujada a mano con relatos centrados en la convivencia entre humanos y naturaleza, la memoria y la responsabilidad colectiva. Esa mezcla le ha valido reconocimientos internacionales: El viaje de Chihiro ganó el Oscar a mejor película de animación en 2003 y el más reciente filme de Miyazaki, The Boy and the Heron, fue aclamado en festivales como Venecia en 2023.

El premio en Asturias subraya no solo la calidad artística sino el impacto social. Las películas de Ghibli funcionan como herramientas culturales que movilizan conversaciones sobre medio ambiente, género, duelo y comunidad. Para muchas familias, personajes como Totoro u otros espíritus del bosque son referentes afectivos que atraviesan generaciones.

Sin embargo, el reconocimiento también abre preguntas: ¿cómo se apoya desde las políticas culturales la distribución de cine de autor y la preservación de archivos y museos locales? En México y en otros países, la llegada de retrospectivas, ciclos escolares y espacios como el Museo Ghibli o el reciente Ghibli Park ha sido clave para que nuevas audiencias accedan a estas narrativas. La Fundación Princesa de Asturias enfatiza esa dimensión pública, al considerar a Ghibli un puente entre países y tiempos.

El galardón invita a repensar la animación como un bien común: no solo entretenimiento, sino infraestructura cultural que forma empatías y fortalece la conversación pública. En palabras sencillas, premiar a Ghibli es reconocer que las historias animadas pueden ser herramientas de cuidado y de ciudadanía, un llamado para que instituciones y comunidades trabajen juntas en facilitar su acceso.

Fuente: Fundación Princesa de Asturias.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .