Claudia Sheinbaum nombra a Francisco Garduño para dirigir los Centros de Formación para el Trabajo
Por Redacción
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes el nombramiento de Francisco Garduño como titular de los Centros de Formación para el Trabajo, dependencia encargada de diseñar y operar programas de capacitación laboral en todo el país. El movimiento, informado por un comunicado del Gobierno federal y retomado por La Jornada, ha generado reacciones encontradas por el pasado del funcionario.
En septiembre de 2025, Garduño ofreció una disculpa pública por el incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez que dejó 40 personas migrantes muertas. La disculpa ocurrió después de que, según reportes de El País y La Jornada, un juez suspendiera el proceso penal en su contra y le impusiera medidas cautelares por 18 meses. Ese episodio permanece como un punto central en las críticas al nombramiento.
La cartera de Centros de Formación para el Trabajo tiene un impacto directo en la vida cotidiana: de sus programas dependen cursos técnicos, certificaciones y vinculación con empresas que pueden ofrecer empleos formales a jóvenes, mujeres y población en riesgo de exclusión. En teoría, su fortalecimiento promete competencias útiles para acceder a empleos mejor pagados; en la práctica, especialistas y organizaciones sociales piden mayor claridad sobre objetivos, presupuesto y evaluación de resultados.
Organizaciones defensoras de derechos humanos consultadas por La Jornada dijeron que el nombramiento requiere explicaciones públicas sobre la investigación del incendio en Ciudad Juárez y garantías de que no habrá impunidad. Para colectivos de capacitación laboral, en cambio, existen expectativas de que Garduño use su experiencia en administración pública para ordenar y ampliar la oferta formativa, siempre con mecanismos de transparencia.
Expertos en políticas públicas señalan que el reto principal no es solo quién esté al frente, sino cómo se midan los resultados: cuántos becarios logran colocarse en empleos formales, qué calidad tienen las certificaciones y cómo se evitan clientelismos. «Un buen programa de formación es como una llave: si está bien hecha, abre muchas puertas; si no, solo genera expectativas incumplidas», comenta un investigador en capacitación laboral que prefirió mantenerse en el anonimato.
Desde el Gobierno federal se espera que Garduño presente en las próximas semanas una hoja de ruta con metas concretas: cobertura por entidad, tipos de cursos priorizados, alianzas con la industria y criterios para evaluar impacto. El nombramiento también llega en un momento en que la agenda social del Ejecutivo busca combinar apoyo directo con políticas de empleo para reducir la dependencia económica en hogares vulnerables.
La reacción política no se ha hecho esperar. Legisladores de oposición exigieron que las instancias correspondientes expliquen el estado legal del caso relacionado con Ciudad Juárez y pidieron audiencias públicas. Diputados afines al Ejecutivo destacaron la necesidad de no cerrar la puerta a servidores públicos que, pese a controversias pasadas, puedan aportar a programas sociales.
En resumen, el nombramiento de Francisco Garduño a los Centros de Formación para el Trabajo abre una etapa con dos expectativas contrapuestas: la posibilidad de mejorar la capacitación laboral con alcance nacional y la demanda ciudadana de respuestas y transparencia sobre hechos graves del pasado. Como suele ocurrir con decisiones públicas, el verdadero juez será la implementación: las cifras de empleo, la calidad de los cursos y la capacidad del nuevo titular para rendir cuentas ante la sociedad.
Fuentes: comunicado del Gobierno federal, reportes de La Jornada y El País.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .
