Mier y el PT acercan posturas: habría quorum para el “Plan B” electoral, pero sin la revocación
El oficialismo cerró un acuerdo con el PT para llevar al pleno una versión acotada de la reforma impulsada por Claudia Sheinbaum; la votación se celebrará esta tarde en el Senado, según fuentes legislativas.
Ciudad de México.— En los pasillos del Senado se respira tensión y pragmatismo. Fuentes del Senado y dirigentes del Partido del Trabajo consultados por este diario confirman que el coordinador Mier alcanzó un entendimiento con el PT para salvar lo que se conoce como el “Plan B” de la reforma electoral, pero a cambio se habría excluido la propuesta de revocación de mandato.
La iniciativa, promovida públicamente por la jefa de Gobierno y aspirante política Claudia Sheinbaum, busca cambios en la estructura y funcionamiento del sistema electoral. El acuerdo apunta a desactivar resistencias suficientes como para conseguir los votos necesarios en la sesión de la tarde de este miércoles, señalaron senadores cercanos a la negociación.
En términos prácticos, la decisión de quitar la revocación de mandato del paquete es comparable a sacar una pieza conflictiva del rompecabezas para que el resto encaje: permite avanzar con medidas que el bloque oficialista considera prioritarias, pero también deja fuera un mecanismo de rendición de cuentas que muchos ciudadanos reclaman.
Desde el PT, voceros admitieron que hubo concesiones. Fuentes internas del partido explicaron que optaron por asegurar la viabilidad del paquete principal antes que insistir en la revocación, que habría tardado más en negociarse y corría el riesgo de fracturar la bancada. Estas versiones coinciden con comentarios en tribuna de senadores de Morena y aliados durante las últimas horas.
¿Qué implica esto para la ciudadanía? Si el Plan B prospera, habrá cambios institucionales que modificarán reglas de operación de órganos electorales y procesos administrativos vinculados con comicios futuros. Sin la revocación, pierden un instrumento directo de consulta ciudadana para evaluar a servidores públicos entre periodos electorales, por lo que la rendición de cuentas quedaría circunscrita a los mecanismos ya existentes, como auditorías y procesos judiciales.
Analistas y organizaciones civiles han dicho a este periódico que la exclusión de la revocación reduce la presión democrática inmediata sobre quienes ocupan cargos, pero puede acelerar la aprobación de otras reformas que, según el gobierno y sus aliados, buscan simplificar la vida operativa de los comicios. Para los críticos, en cambio, supone un retroceso en herramientas de participación.
El calendario es apretado. Si el Senado aprueba la propuesta esta tarde, la reforma seguirá su ruta legislativa y podría enfrentar nuevos ajustes en la Cámara de Diputados. Además, la Corte y organismos de la sociedad civil estarán atentos a la constitucionalidad y al impacto ciudadano de las modificaciones.
Desde este espacio invitamos a la ciudadanía a seguir la votación y a preguntar a sus representantes cómo afectan estos cambios la transparencia y la vigilancia del poder. Como dijo un senador que prefirió mantener anonimato: la política es un termómetro y una agenda; lo que se negocia hoy marca lo que la gente podrá o no exigir mañana.
Fuentes: senadores consultados, dirigentes del PT y declaraciones públicas de Morena y de Claudia Sheinbaum.
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