Sego y líderes triquis acuerdan abrir mesas de diálogo para buscar la paz

Representantes de la Secretaría General de Gobierno y organizaciones triquis se sentaron a dialogar sobre seguridad, desarrollo y justicia social.

En un intento por atender demandas y reducir la tensión en la región triqui, la Secretaría General de Gobierno (SEGO) se reunió esta semana con organizaciones sociales de esa población para acordar mecanismos de seguimiento y atención, informó El Imparcial de Oaxaca.

La reunión, dijeron las fuentes consultadas por El Imparcial de Oaxaca, buscó poner sobre la mesa puntos concretos: garantías de seguridad para las comunidades, programas de desarrollo que atiendan necesidades básicas y el reconocimiento de autoridades comunitarias en los procesos locales. Los representantes triquis enfatizaron que la paz no llega solo con declaraciones, sino con acciones visibles en el territorio.

Autoridades de la SEGO se comprometieron a abrir mesas de trabajo que incluyan a las comunidades, autoridades municipales y dependencias responsables de seguridad y desarrollo social. Este acuerdo contempla la elaboración de un calendario de seguimiento y la creación de canales de comunicación permanentes para dar respuesta a las demandas planteadas.

La región triqui ha vivido episodios de conflicto y desplazamiento que afectan la vida cotidiana: escuelas con menos alumnos, familias que han tenido que dejar sus hogares y comunidad con temor a la violencia. Para muchas personas presentes en la reunión, la prioridad es recuperar la tranquilidad diaria: poder caminar por la plaza, mandar a los hijos a la escuela y que los proyectos productivos no queden en promesas.

Desde una perspectiva institucional, el diálogo es un paso necesario pero no suficiente. La experiencia muestra que sin presupuesto claro, plazos y responsables definidos, los acuerdos se quedan en buenas intenciones. Por eso las organizaciones triquis exigieron compromisos verificables y la participación de observadores civiles en el seguimiento.

Este encuentro también plantea una oportunidad: si las propuestas se traducen en intervención coordinada —seguridad con respeto a derechos humanos, programas sociales bien diseñados y reconocimiento a la organización comunitaria— podría abrirse una ruta para la reconstrucción del tejido social.

Queda, sin embargo, el reto de la transparencia y la rendición de cuentas. Las comunidades y la ciudadanía en general tendrán que exigir que los acuerdos signados en estas mesas no queden solo en el papel. El seguimiento periodístico y la participación ciudadana serán claves para que la paz anunciada se transforme en hechos.

El Imparcial de Oaxaca registró los acuerdos iniciales; estaremos pendientes de las mesas de trabajo y de los compromisos concretos que derivarán de ellas.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial