Alerta: corte autoriza a la uif a congelar cuentas sin orden judicial

La decisión parte de la presunción de la UIF sobre lavado de dinero o financiamiento al terrorismo; ¿qué ocurre con tus ahorros?

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pueda ordenar el congelamiento de cuentas bancarias sin necesidad de una orden judicial cuando exista la sospecha de lavado de dinero o financiamiento al terrorismo. Según información publicada por El Imparcial de Oaxaca, la resolución confirma una facultad administrativa que desde hace años genera controversia entre autoridades, bancos, defensores de derechos y usuarios.

En la práctica esto significa que, ante una alerta de la UIF, las operaciones de una cuenta pueden detenerse de forma inmediata mientras se realiza una investigación administrativa. Para muchos usuarios, especialmente quienes dependen de su cuenta para recibir salarios, remesas o realizar compras diarias, el efecto es directo: acceso retenido a recursos que necesitan para vivir.

No es que el fallo niegue la importancia de combatir delitos financieros; al contrario, la SCJN y la UIF sostienen que estas medidas buscan cortar circuitos de dinero ilícito. El punto discutido por abogados y organizaciones civiles es el equilibrio entre eficacia y garantías: ¿cómo proteger a la sociedad sin que medidas preventivas conviertan a personas inocentes en víctimas de bloqueos arbitrarios?

Si tu cuenta es congelada, hay pasos prácticos que puedes seguir. Exige al banco una explicación por escrito sobre la medida y los fundamentos; acude a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) para asesoría y registro de tu caso; guarda comprobantes que acrediten el origen lícito de tus recursos; y, si procede, consulta a un abogado para valorar recursos administrativos o judiciales como el amparo. Estas vías no son rápidas, por eso resulta inquietante que la medida sea inmediata.

Organizaciones de la sociedad civil han pedido a la Corte y al Congreso que se refuercen las salvaguardas: plazos claros para la revisión, mayor transparencia sobre criterios de la UIF, y mecanismos de reparación para quienes resulten afectados sin causa. También es clave que los bancos mejoren sus canales de comunicación para no dejar a personas en la incertidumbre.

Esta decisión llega en un momento en que la ciudadanía exige tanto seguridad como justicia. Combatir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo es necesario, pero no puede hacerse a costa de dejar desprotegidos a trabajadores, microempresarios y familias que dependen de sus cuentas. Como diario, nos quedamos con dos urgencias: exigir a las autoridades reglas claras y accesibles, y ayudar a la gente a defender sus derechos cuando su bolsillo está en riesgo.

Fuente: El Imparcial de Oaxaca.

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