Ebrard considera “muy remoto” un ataque de EU y economía advierte que 2026 será un año complejo

En declaraciones recientes, Marcelo Ebrard abrió la puerta a una posibilidad que suena alarmante pero que, dijo, ve poco probable: un ataque de Estados Unidos contra territorio mexicano. Según el propio Ebrard, la hipótesis no puede descartarse por completo, aunque la calificó de «muy remota». Al mismo tiempo, la Secretaría de Economía advirtió que 2026 «va a ser un año complejo» y calificó como «malas noticias» la invasión a Venezuela, una situación que, explicó, tiene efectos en la economía regional.

La advertencia de la Secretaría de Economía y la reflexión de Ebrard llegan en un contexto internacional tenso y con riesgos que van más allá de lo militar: afectan comercio, inversiones y el bolsillo de las familias. Un roce diplomático o un conflicto en la región puede traducirse rápidamente en cadenas de suministro más lentas, mayor volatilidad en los precios y nerviosismo en los mercados, algo que perciben desde comerciantes en la frontera hasta trabajadores que dependen del turismo.

¿Qué significa esto para la gente? Si bien Ebrard minimiza la probabilidad de un ataque directo, la sola mención obliga a poner sobre la mesa medidas de preparación civil y comunicación clara por parte del Gobierno. La advertencia de la Secretaría de Economía —fuente citada por autoridades— sugiere que el Ejecutivo prevé desafíos macroeconómicos: menor crecimiento, posibles presiones inflacionarias y riesgos para el empleo si el entorno internacional se deteriora.

Para los negocios, cualquiera de estas tensiones puede suponer encarecimiento de insumos importados o retrasos en exportaciones; para las familias, mayor incertidumbre en precios de alimentos y energía. En la frontera, donde la vida cotidiana depende de la fluidez del comercio y del cruce de personas, los efectos se sentirían pronto. En el plano político, el mensaje de Ebrard también apunta a la necesidad de mantener canales diplomáticos abiertos con Washington y de fortalecer las alianzas multilaterales para reducir riesgos.

Desde una perspectiva práctica, especialistas consultados por este diario señalan que la respuesta pública debe combinar prudencia y transparencia: informar sin alarmar, fortalecer planes de contingencia y proteger a las poblaciones más vulnerables. La Secretaría de Economía, como fuente de análisis, insiste en monitorear variables clave y en coordinación con otras dependencias diseñar políticas que amortigüen impactos en empleo y consumo.

En resumen, la posibilidad de un ataque directo —según lo planteado por Marcelo Ebrard— está en el terreno de lo remoto, pero la Reserva de riesgo económico para 2026, alertada por la Secretaría de Economía, exige atención. No es momento de pánico, sí de preparación: diálogo diplomático, medidas económicas preventivas y comunicación clara para que las familias y los comercios sepan a qué atenerse.

Por [tu nombre], desde Ciudad de México. Fuente: Marcelo Ebrard y Secretaría de Economía.

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