Vuelve la vida al mercado principal de juchitán tras remodelación y protocolos
El bullicio, los colores y los olores regresaron esta semana al mercado central de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, luego de trabajos de rehabilitación y la instalación de medidas sanitarias que buscaban reactivar la economía local y proteger a comerciantes y clientes. Así lo reporta Quadratín, que siguió el movimiento en los pasillos del mercado.
Desde temprano, mujeres y hombres colocaban mercancía, acomodaban manteles bordados y ofrecían productos frescos: verduras de la región, pescados, tortillas hechas a mano y ropa típica zapoteca. “Se siente otra vez la vida aquí; cuando el mercado está ocupado, la ciudad respira”, dijo María López, vendedora de frutas, quien volvió a abrir su puesto después de las obras.
El Ayuntamiento informó que las intervenciones incluyeron reparación de techos, mejora de la red eléctrica, nuevos puestos adaptados y acciones de limpieza. También se aplicaron protocolos de higiene y control de aforo, en coordinación con Protección Civil municipal, para reducir riesgos frente a contingencias sanitarias y evitar aglomeraciones en puntos críticos.
El mercado principal no es solo un lugar de intercambio económico: es un espacio de memoria y tejido social. Para muchas familias juchitecas, depende de él el sustento diario; para visitantes, es un punto donde conviven tradición y comercio. En ese sentido, la reapertura parcial representa un avance, pero también deja retos visibles.
Entre los desafíos que mencionaron comerciantes y clientes están la falta de suficiente infraestructura para manejo de residuos, la necesidad de mejores accesos para personas con discapacidad y más programas de apoyo para microempresarios que aún cargan deudas por el tiempo de cierre. “Nos ayuda la remodelación, pero necesitamos acompañamiento en capacitación y financiamiento para levantar nuestros negocios de forma sostenible”, apuntó Arturo Sánchez, afiliado a la Unión de Comerciantes.
Organizaciones comunitarias y algunas autoridades locales coincidieron en que las políticas públicas deben acompañarse con participación ciudadana: mantener la limpieza cotidiana, respetar aforos cuando se indique y promover el consumo de productores locales. Esa combinación, dicen, ayuda a proteger empleos y fortalecer economías familiares.
Para consolidar la recuperación, proponen tres líneas de trabajo prioritarias: formalizar y regularizar puestos con procesos claros y transparentes; ampliar programas de salud y seguridad laboral para vendedores; y crear incentivos que favorezcan a las mujeres que sostienen la mayor parte del comercio informal en el mercado.
El regreso del bullicio es un paso que la ciudad celebra con cautela. Como registró Quadratín, la escena en los pasillos es de alegría contenida: hay ventas, risas y también la concentración de quienes saben que la estabilidad económica se construye con políticas públicas presentes y la acción colectiva de la comunidad.
Reporta desde Juchitán: [nombre del periodista]
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Oaxaca Quadratin
