Quiénes deben ponerse la dosis extra contra el sarampión en México y en qué consiste el esquema
Por un periodista con base en la Secretaría de Salud y la Organización Mundial de la Salud
Si en tu casa hay niños, trabajas en un hospital o te preparas para viajar, conviene que revises la cartilla de vacunación. La Secretaría de Salud y la Organización Mundial de la Salud insisten en que hay grupos prioritarios para recibir refuerzo contra el sarampión: personas que no tienen registro de vacuna, personal de salud expuesto, niños sin esquema completo y quienes viajan a zonas con brotes. Piensa en la vacuna como un paraguas: no es obligatorio para todos en todo momento, pero quienes están más expuestos deben asegurarse de tenerlo.
¿Qué vacuna se usa? En México se aplica la doble viral (SR, sarampión-rubéola) o la triple viral (SRP o MMR, que incluye parotiditis). Son vacunas de virus atenuado que han demostrado ser seguras y eficaces.
¿Cuál es el esquema recomendado? El esquema habitual es de dos dosis. La primera dosis se aplica a los 12 meses y la segunda alrededor de los 6 años. Con una dosis se alcanza protección alta; con dos dosis la protección sube a cerca del 97 por ciento, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Si un adulto o adolescente no tiene registro de haber recibido las dos dosis, se recomienda completar el esquema: dos dosis con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre ellas.
En situaciones de brote o riesgo elevado, los bebés de 6 a 11 meses pueden recibir una dosis temprana; eso no sustituye las dosis rutinarias y deberán recibir las vacunas del esquema a los 12 meses y a los 6 años. Para el personal de salud, laboratorio y quienes atienden a población vulnerable, la Secretaría de Salud recomienda que tengan registro de dos dosis o prueba de inmunidad; si no la tienen, deben vacunarse.
Quiénes no deben vacunarse Las personas embarazadas y quienes tienen inmunosupresión grave no deben recibir la vacuna porque es de virus vivo atenuado. Las mujeres en edad reproductiva deben revisar su estado antes de embarazarse: si no están protegidas, se les recomienda vacunarse con antelación y evitar el embarazo por el tiempo que indique el personal de salud.
¿Y si no recuerdo mi cartilla? Si no tienes registro, la recomendación práctica es vacunarte. La Secretaría de Salud ofrece la vacuna de manera gratuita en unidades públicas: recibir una dosis extra a destiempo es mejor que quedarse sin protección. Ante dudas puntuales, pide orientación en la unidad de salud local; te pueden indicar si es necesaria una dosis extra o una prueba de sangre.
La protección comunitaria depende de que la mayoría tenga las vacunas al día. La vacunación evita hospitalizaciones y protege a quienes no pueden vacunarse por motivos médicos. Revisar la cartilla es un gesto simple que puede cortar cadenas de contagio.
Fuentes: Secretaría de Salud, Organización Mundial de la Salud.
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