Padres exigen respuestas tras uso de Telegram para acechar a estudiantes en Oaxaca

La alarma crece entre familias y colectivos de Oaxaca ante reportes de cuentas anónimas en Telegram que habrían contactado y acechado a alumnos de distintos planteles. Según información recabada por El Imparcial de Oaxaca, padres de familia han detectado mensajes y solicitudes extrañas dirigidas a menores, lo que ha encendido reclamaciones por mayor protección y acciones inmediatas por parte de las autoridades educativas y de procuración de justicia.

La situación, describen madres y padres, se siente como una grieta en la rutina escolar: lo que antes era un camino seguro hacia la escuela ahora viene cargado de inquietud. Los colectivos que acompañan a las familias señalan que varios estudiantes recibieron solicitudes de amistad y mensajes con contenido inapropiado a través de cuentas que se crean y eliminan con rapidez.

Ante ello, exigen a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y a la Secretaría de Educación que actúen con rapidez: abrir investigaciones, mejorar protocolos de protección en las escuelas y ofrecer atención psicológica a las víctimas. También piden campañas de alfabetización digital para que docentes, madres y padres reconozcan riesgos y sepan denunciar.

Telegram, plataforma señalada por los denunciantes, permite conversaciones privadas y la creación de canales y grupos que, en algunos casos, facilitan el anonimato. Esto complica la trazabilidad, pero no exonera la responsabilidad de las instituciones ni la posibilidad de medidas preventivas: bloqueo de cuentas, rutas claras de denuncia y coordinación entre escuelas y autoridades pueden reducir el riesgo para los menores.

Especialistas consultados por organizaciones civiles recuerdan que no se trata solo de tecnología, sino de contexto: falta de diálogo en casa sobre el uso de redes, ausencia de capacitación docente y protocolos escolares desactualizados. Como en otros episodios similares en el país, las soluciones requieren tanto herramientas técnicas como educación y acompañamiento emocional.

En lo inmediato, las familias proponen medidas concretas: protocolos claros en las entradas y salidas de los planteles, atención psicológica para alumnos afectados, cursos obligatorios de seguridad digital para docentes y una línea directa de denuncia que articule a escuelas, autoridades y plataformas.

El llamado es doble: a las autoridades para que tomen medidas efectivas y a la comunidad para que no normalice el riesgo. Como apuntó El Imparcial de Oaxaca, la pregunta que se repite en los pasillos y en los chats de padres es simple y urgente: ¿están seguros nuestros hijos? La respuesta depende ahora de la prontitud y la coordinación de todos los actores.

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