Para 2025 Oaxaca limita trasplantes a riñón y córnea por falta de donantes e infraestructura

Oaxaca enfrenta un recorte en la diversidad de trasplantes que podrá realizar durante 2025: autoridades y registros médicos prevén que, por ahora, sólo se mantendrán los procedimientos de riñón y córnea. La causa, según el Registro Nacional de Trasplantes y la Secretaría de Salud de Oaxaca, es el reducido número de donantes y la falta de infraestructura hospitalaria adecuada.

La reducción no es solo un dato técnico; tiene efectos concretos en familias y pacientes que esperan una segunda oportunidad. María Hernández, de 38 años y en lista de espera por un trasplante renal, dice que la noticia aumenta la incertidumbre: «Me dijeron que hay menos opciones y que tendré que seguir esperando; es angustiante».

Fuentes oficiales consultadas por El Imparcial de Oaxaca señalan que varios factores convergen: hospitales sin los equipos ni el personal entrenado para trasplantes complejos, procesos burocráticos que retrasan la habilitación de unidades, y campañas de donación insuficientes para revertir la baja de donantes voluntarios. En algunos casos, unidades médicas han dejado de recibir enfermos para trasplantes que no sean de riñón o córnea por limitaciones técnicas.

Expertos en salud pública advierten que limitar la oferta de trasplantes puede aumentar la carga de enfermedad crónica. Un paciente que no recibe un trasplante renal depende más tiempo de la hemodiálisis, lo que encarece el tratamiento y reduce la calidad de vida. En términos prácticos, menos tipos de trasplante significan más familias atrapadas en listas de espera y mayores costos para el sistema de salud.

La solución, dicen especialistas y organizaciones civiles, pasa por acciones concretas: fortalecer las unidades hospitalarias con inversión en equipos y capacitación, simplificar los trámites para habilitar quirófanos y equipos de procuración, y lanzar campañas sostenidas de donación de órganos con enfoque comunitario. El Registro Nacional de Trasplantes y la Secretaría de Salud federal tienen un papel clave para coordinar recursos y ofrecer apoyo técnico a las autoridades estatales.

Desde una perspectiva social, mejorar la donación implica también trabajar la confianza: transparencia en los procesos, respeto por las familias donantes y campañas que expliquen, con lenguaje claro, cómo funciona la donación y qué impacto real tiene en la vida de las personas.

Para quienes esperan un órgano, la política pública debe ser prioritaria y urgente. Si el Estado y la sociedad no actúan con rapidez, Oaxaca podría ver cómo la capacidad de salvar vidas a través de trasplantes queda acotada a solo un par de procedimientos básicos, cuando la demanda y el sufrimiento crecen en muchos hogares.

Reporta El Imparcial de Oaxaca con información del Registro Nacional de Trasplantes y la Secretaría de Salud de Oaxaca.

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