Oaxaca en alerta: 56.6% de hogares no cubre la canasta básica por alza de alimentos
El aumento de precios golpea a las familias; organizaciones y autoridades urgentes medidas para contener el costo de vida
La espiral de precios en alimentos dejó a más de la mitad de la población oaxaqueña sin poder alcanzar la canasta básica, según informó El Imparcial de Oaxaca. El dato, 56.6% de los hogares, resume una realidad que se vive en mercados, tiendas de barrio y mesas familiares: pagar lo mínimo se ha vuelto un esfuerzo diario.
En la Central de Abasto y en tianguis de la capital, vendedores y compradoras cuentan la misma historia. “Antes traía 300 pesos y alcanzaba para las verduras y el pollo; ahora con eso solo compro lo urgente”, dice María, madre de dos hijos que trabaja en el comercio informal. Su testimonio conecta con lo que muestran los números: el incremento sostenido en el precio de granos, verduras y proteína ha reducido la capacidad de compra de amplios sectores.
Organismos como el INEGI y el Coneval han documentado en los últimos años tendencias inflacionarias que impactan con mayor fuerza en las canastas alimentarias de los hogares con menores ingresos. En Oaxaca, estas presiones se agravan por la informalidad laboral, la dependencia de productos básicos y los costos logísticos que encarecen lo que llega a las mesas rurales y urbanas.
¿Qué se puede hacer? Política pública y acción local deben ir de la mano. Medidas concretas incluyen fortalecer programas de apoyo directo a familias vulnerables, subsidios selectivos para alimentos básicos, impulso a la producción local y rutas de abasto que reduzcan intermediarios. También es urgente mejorar la transparencia de precios y promover compras comunitarias que recuperen poder de negociación para los consumidores.
Desde la sociedad civil, organizaciones comunitarias en municipios de la sierra y de la costa han empezado a montar redes de trueque, huertos urbanos y mercados solidarios para mitigar efectos inmediatos. Estas iniciativas muestran que la respuesta también puede venir desde abajo, con apoyo institucional y recursos bien dirigidos.
La información publicada por El Imparcial de Oaxaca pone el foco sobre una emergencia cotidiana: no se trata solo de índices económicos, sino de cuánto comen las familias. Reconocer el problema es el primer paso para diseñar soluciones que garanticen el derecho a la alimentación y el bienestar de Oaxaca.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
