Cómo elegir gelatina: profeco publica lista con más colágeno y menos azúcar

La clave para no ser engañados reside en la lectura correcta de las etiquetas

Antes de llenar el carrito, conviene detenerse un minuto frente al anaquel. Profeco publicó recientemente un estudio comparativo sobre gelatinas comerciales que pone sobre la mesa dos factores que nos importan en la despensa y en la salud: la cantidad de colágeno y el contenido de azúcar. La recomendación no es técnica ni lejana: es práctica y útil para quien compra pensando en la familia y el bolsillo.

Según Profeco, no todas las presentaciones son iguales. Algunas marcas promocionan “colágeno” como gancho comercial, pero la diferencia real está en la etiqueta: productos con declaraciones claras sobre “colágeno hidrolizado” y lista de ingredientes simple suelen ofrecer mayor aporte proteico, mientras que otros contienen azúcares añadidos o mezclas de carbohidratos que elevan las calorías por porción.

Para no llevarse sorpresas, sigue estos consejos sencillos que Profeco y expertos en consumo recomiendan: compara la cantidad de azúcar por porción o por cada 100 gramos; revisa si el ingrediente aparece al inicio de la lista (los ingredientes se ordenan por cantidad); busca la palabra “colágeno hidrolizado” si tu objetivo es un aporte proteico real; y toma en cuenta el tamaño de la porción, porque muchos productos presentan raciones pequeñas que disfrazan una alta densidad calórica.

Esto tiene impacto cotidiano. En hogares donde hay diabetes, prediabetes o control de peso, elegir una gelatina con menos azúcar puede hacer la diferencia en el menú semanal. Además, una etiqueta clara ayuda a que el consumidor compare opciones y decida con información, no solo por publicidad o precio.

Profeco ha mostrado cómo pruebas de laboratorio y etiquetado transparente pueden proteger al consumidor. Pero la responsabilidad no es solo de la autoridad: las empresas deben informar con veracidad y los consumidores aprender a leer etiquetas. Si detectas una discrepancia entre lo que promete un envase y lo que realmente contiene, Profeco ofrece mecanismos para denuncia y verificación.

En resumen, no se trata de buscar la marca “más cara” ni la que anuncia más palabras bonitas en el frente del paquete. La lectura atenta de la etiqueta es la mejor herramienta: menos azúcar, presencia clara de colágeno cuando eso es lo que buscas, y porciones reales. Profeco pone la lupa; el poder de decidir queda en tu carrito.

Fuente: Profeco

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