Arranca despliegue territorial del programa de paz y agentes comunitarios de la Sego

La Secretaría apuesta por sumar a jóvenes como eje para construir paz social; la acción se llevará a las comunidades para fortalecer prevención y mediación.

La Sego puso en marcha la territorialización del Programa de Paz y de los llamados Agentes de Paz, una estrategia que busca llevar a los municipios acciones concretas de prevención, mediación y participación juvenil. Según reporta Quadratín, la iniciativa prioriza la inclusión decidida de las y los jóvenes como actores centrales para abonar a la paz social.

Territorializar, en palabras sencillas, significa pasar de las oficinas centrales a la calle: diseñar programas adaptados a las realidades locales, formar a personas en habilidades de diálogo y contención, y vincular recursos con organizaciones comunitarias. La Sego plantea que los Agentes de Paz actuarán como puentes entre autoridades y vecindarios, acompañando procesos de resolución de conflictos, promoviendo espacios culturales y educativas, y orientando a jóvenes en riesgo.

La apuesta tiene lógica: cuando las acciones se arraigan en lo local y cuentan con jóvenes comprometidos, las intervenciones cobran sentido y sostenibilidad. Es como sembrar en terreno preparado: sin comunidad y sin corresponsabilidad, cualquier política tiende a secarse. Pero la implementación enfrenta retos claros. El programa necesitará presupuesto estable, mecanismos de evaluación que midan resultados reales, y coordinación efectiva con municipios y organizaciones civiles para evitar duplicidades o brechas en atención.

No menos importante es la confianza. Para que jóvenes acepten participar como Agentes de Paz se requiere un trabajo previo de credibilidad: ofertas de capacitación con reconocimiento, acompañamiento psicológico, oportunidades de empleo o educación, y garantías de seguridad. De lo contrario, el riesgo es convertir buenas intenciones en voluntariados mal atendidos.

Fuentes consultadas por Quadratín indican que la Sego contempla una primera etapa piloto en varias demarcaciones, seguida por escalamiento en función de lecciones aprendidas. Esa metodología, gradual y evaluable, puede ser útil si se mantiene la transparencia: publicar indicadores, rendir cuentas y abrir espacios de diálogo con la ciudadanía permitirá ajustar y mejorar la iniciativa.

Para las familias y los jóvenes, el impacto potencial es directo: más actividades comunitarias, mediación accesible ante conflictos vecinales, talleres para el empleo y la convivencia, y rutas claras para participar en la toma de decisiones locales. Pero ese potencial sólo se cumple si las políticas se traducen en recursos, acompañamiento profesional y vínculos reales con la ciudadanía.

La territorialización del Programa de Paz abre una ventana para reconstruir tejido social desde lo local. Queda en manos de autoridades y comunidades que esa ventana no se cierre por falta de seguimiento. Como lectores y ciudadanos, conviene preguntar en las alcaldías y centros comunitarios dónde inscribirse, qué formación ofrecerán los Agentes de Paz y cómo se evaluarán los resultados.

Información: Quadratín y Secretaría de Gobierno (Sego).

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Oaxaca Quadratin