Imss impulsa el abrazo como práctica de salud: ventajas médicas, emocionales y sociales

La estrategia forma parte de campañas de salud mental que buscan fortalecer relaciones y promover la expresión emocional

El Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss) ha puesto en el centro de su reciente mensaje de salud mental algo tan cotidiano como un abrazo. En la campaña “Empieza por ti”, el instituto comunica que el contacto físico afectuoso —cuando es voluntario y respetuoso— aporta beneficios médicos, terapéuticos, emocionales y psicológicos que inciden en la salud mental de la población.

Según materiales divulgados por el Imss, los abrazos pueden contribuir a reducir niveles de estrés, favorecer la liberación de oxitocina —la llamada hormona del vínculo— y modular respuestas fisiológicas vinculadas al bienestar, como la disminución de la frecuencia cardíaca y del cortisol, la hormona del estrés. Estas afirmaciones coinciden con hallazgos recogidos en literatura científica y en publicaciones divulgativas de instituciones de salud que analizan los efectos del contacto social en la salud emocional.

En la práctica, el Imss ha acompañado la campaña con materiales informativos, talleres en unidades médicas y recomendaciones para integrar la expresión emocional en relaciones familiares y comunitarias. “Se trata de recordar que la salud mental también se cuida en lo cotidiano; un gesto amable puede ser parte de un plan de prevención”, explica una vocera del instituto.

La llegada del mensaje a consultorios y grupos comunitarios tiene un impacto concreto: profesionales de la salud reportan que promover vínculos afectivos ayuda a pacientes con ansiedad, duelo o enfermedades crónicas a mejorar adherencia a tratamientos y sensación de apoyo social. María, enfermera en una clínica del Imss en la Ciudad de México, cuenta que en sesiones grupales para cuidadores se ha notado menos sensación de aislamiento cuando se trabajan habilidades de comunicación y apoyo afectivo.

No obstante, los especialistas a los que el Imss recurre también subrayan límites y retos. El abrazo como herramienta no es una panacea: su efectividad depende del contexto, la cultura y, sobre todo, del consentimiento. La promoción responsable implica educar sobre límites personales, diversidad afectiva y respetar a quienes prefieren otras formas de cercanía.

Desde una mirada pública y crítica, la iniciativa del Imss suma a esfuerzos más amplios por visibilizar la salud mental en políticas públicas. Es un avance en prevención, pero requiere continuidad: formación del personal sanitario, evaluaciones de impacto y recursos para servicios psicológicos comunitarios, señalan expertos consultados por este diario.

En términos cotidianos, el mensaje del Imss se puede resumir así: los gestos simples importan, pero deben ir acompañados de escucha, respeto y acceso a apoyo profesional cuando la situación lo exige. Si un abrazo alivia un día difícil, compartirlo con conciencia puede ser una pequeña acción que, sumada a otras, fortalezca redes de cuidado en hogares y barrios.

Fuente: Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss) y revisión de literatura científica sobre contacto social y salud mental.

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