Choque interno en la 4T: presencia de Héctor Ulises en Guerrero enciende la contienda rumbo a 2027
Chilpancingo. La presencia del secretario de Movilidad de la Ciudad de México, Héctor Ulises, en reuniones políticas en Chilpancingo provocó malestar en la gobernatura de Guerrero y reavivó tensiones dentro de Morena de cara a la elección de 2027, según reportes de La Jornada y El Universal.
Fuentes consultadas por esos medios indican que en los encuentros —organizados con cuadros locales y simpatizantes— Ulises criticó a la dirigencia estatal de Morena y apuntó hacia decisiones que, a su juicio, estarían lejos de los intereses de la base social. Esas intervenciones fueron leídas por sectores del gobierno estatal como una intromisión en asuntos internos.
La gobernadora Evelyn Salgado y su equipo, de acuerdo con versiones públicas recogidas por La Jornada, expresaron su molestia ante la maniobra: la presencia de un funcionario capitalino en Guerrero para promover apoyos o disputar espacios es percibida como una señal de fractura que puede debilitar la gobernabilidad local. El malestar también se notó entre militantes que temen que las tensiones internas resten atención a temas cotidianos, como seguridad y servicios.
En el plano político, analistas consultados por El Universal interpretan la movilización como el inicio de una disputa más amplia por las candidaturas y estructuras territoriales rumbo a 2027. Morena, partido que sostiene a la gobernadora y a buena parte de los cuadros locales, enfrenta así el reto de conciliar liderazgos distribuidos entre la federación y los estados.
Para la ciudadanía, el choque significa riesgos concretos: distracción del gobierno en temas de gestión, polarización en la organización de programas sociales y desgaste en la confianza hacia las instituciones. Vecinos de Chilpancingo y funcionarios municipales, que prefirieron mantenerse anónimos, dijeron a medios que esperan que los desacuerdos no afecten servicios básicos ni la seguridad pública.
La disputa también tiene una lectura nacional. A medida que se acercan las candidaturas para 2027, la competencia por cuadros y estructura en estados como Guerrero sirve de termómetro para medir la fortaleza y coordinación de la llamada 4T. Fuentes internas, citadas por La Jornada, señalan que la dirigencia nacional de Morena debe jugar un papel de mediación para evitar rupturas que beneficien a la oposición.
Desde la óptica normativa, especialistas en partidos alertan que el conflicto puede resolverse por vías institucionales: diálogo entre dirigencias, reglas claras para la selección de candidaturas y mayor transparencia en los acuerdos políticos. Esa receta apunta a priorizar la gobernanza sobre las ambiciones personales y a garantizar que las decisiones políticas respondan a necesidades locales, no solo a cálculos electorales.
En el terreno, lo inmediato será observar si las reuniones de Héctor Ulises se traducen en apoyos visibles o en declaraciones que profundicen la grieta. Mientras tanto, en Guerrero crece la expectativa: militantes y ciudadanos piden que el debate se encamine hacia propuestas concretas para mejorar transporte, salud y empleos, en lugar de centrarse en pugnas internas.
Reporte basado en información pública y notas de La Jornada y El Universal. Este diario seguirá de cerca la evolución del conflicto y su impacto en la gobernabilidad y la preparación para 2027.
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