Granizada colapsa drenaje; calles y transporte en jaque

Una fuerte caída de granizo volvió a dejar anegadas varias zonas de la capital y evidenció la fragilidad del sistema de desalojo pluvial: con desalojo de agua pluvial apenas el 12% de las calles cuentan con infraestructura adecuada, según El Imparcial de Oaxaca.

La granizada de la tarde provocó acumulaciones de agua y tránsito detenido en avenidas principales y colonias bajas. Automóviles varados, comercios con ingreso de agua y vecinos que tuvieron que sacar el agua con cubetas fueron las imágenes más repetidas. El servicio de transporte público registró retrasos y rutas alternas por calles ya imposibles de transitar.

Vecinas y vecinos coinciden en un reclamo: las coladeras tapadas y la falta de mantenimiento agravan cualquier lluvia y convierten en emergencia lo que debería ser una lluvia más. “Se siente como si la ciudad no tuviera dónde meter el agua”, dice una residente de la zona sur, y pide planes reales y continuidad en las obras.

Según el registro citado por El Imparcial de Oaxaca, solo alrededor del 12% de las calles cuentan con un desalojo pluvial eficaz. Esa cifra explica por qué, frente a eventos meteorológicos ya previsibles, las afectaciones se repiten. Expertos que han señalado este problema antes apuntan a tres causas principales: infraestructura insuficiente, mantenimiento irregular y expansión urbana sobre zonas de riesgo.

Desde el gobierno capitalino se anunciaron inspecciones y la promesa de limpieza de drenajes en puntos críticos; sin embargo, vecinos dicen que las acciones llegan tarde o son parciales. La repetición de estos colapsos reclama no solo limpiezas puntuales, sino una estrategia con censos de riesgo, presupuesto sostenido y transparencia en las obras.

Propuestas claras y realizables pasan por priorizar la inversión en drenaje pluvial en las colonias más afectadas, limpiar y modernizar las coladeras antes de la temporada de lluvias y desplegar campañas de participación ciudadana para reportar y atender taponamientos. También es esencial que la planeación urbana considere la capacidad real de desalojo de agua, no solo la construcción de vivienda.

La granizada mostró otra vez que la infraestructura no es un asunto técnico distante: impacta la vida cotidiana, la economía de pequeños comercios y la seguridad de quienes transitan a pie o en transporte público. Para evitar que el problema se repita, hacen falta decisiones públicas con sentido social, presupuesto suficiente y la vigilancia de la ciudadanía.

Reporta y exige: si en tu colonia se inundan calles con frecuencia, documenta las fechas y daños y presiona por un plan integral. La prevención cuesta menos que reparar cada emergencia.

Fuente: El Imparcial de Oaxaca

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