Oaxaca prepara inversión de 800 millones para rescatar los ríos atoyac y salado
El Gobierno de Oaxaca anunció un plan de saneamiento por 800 millones de pesos que se ejecutará entre 2026 y 2028 para limpiar y rehabilitar los ríos Atoyac y Salado, que atraviesan la zona conurbada y comunidades aledañas. Según información publicada por Quadratín, las acciones incluyen limpieza de cauces, instalación o modernización de plantas de tratamiento y obras para evitar descargas de aguas residuales.
Para quien vive cerca de las riberas, el dinero no solo representa obras: significa menos olores, menos enfermedades transmitidas por el agua y más espacios recuperados para la vida cotidiana. “Cuando se limpia el río, las calles ya no se inundan tan seguido y los niños pueden jugar sin riesgo”, dice una vecina de la capital consultada por este medio.
El proyecto, según las autoridades estatales citadas por Quadratín, contempla trabajos integrales: desazolve, rehabilitación de bordos y riberas, colectores sanitarios y campañas de educación ciudadana para reducir la descarga de residuos sólidos. También se prevén tareas de reforestación en las cuencas y la instalación de sistemas de monitoreo para medir la calidad del agua.
En términos prácticos, la inversión podría traducirse en la construcción o mejora de plantas de tratamiento que procesen las aguas residuales antes de volver al cauce, así como en obras de alcantarillado en zonas donde todavía no existen redes eficientes. Ese tipo de acciones suelen generar empleo temporal en la obra y alivio ambiental sostenido si se mantiene el mantenimiento y la vigilancia.
No obstante, hay retos claros: la coordinación entre el gobierno estatal, municipios y posibles instancias federales será clave para que el dinero se ejecute bien y a tiempo. La experiencia muestra que obras similares fracasan cuando faltan recursos para operación y mantenimiento, o cuando no se resuelven las descargas clandestinas y el manejo de residuos sólidos.
Activistas ambientales y organizaciones vecinales han pedido desde hace años una intervención de esta naturaleza. Ahora, con el anuncio oficial, exigen transparencia en el calendario de obras, en los contratos y en los criterios de priorización. La participación ciudadana será decisiva para vigilar avances y denunciar incumplimientos, sugieren especialistas consultados.
Desde el punto de vista sanitario y urbano, el saneamiento del Atoyac y el Salado puede reducir enfermedades gastrointestinales, mejorar la calidad de vida en barrios ribereños y disminuir el riesgo de inundaciones en temporadas de lluvia. Pero esos beneficios no son automáticos: requieren mantenimiento, cultura de cuidado del agua y sanciones a quienes vierten residuos.
El anuncio plantea una ventana de oportunidad para recuperar espacios públicos y fortalecer la relación entre la ciudadanía y el gobierno. Para que no quede en promesa, es necesario que el proyecto detalle plazos, metas medibles y mecanismos de rendición de cuentas. Quadratín da cuenta del monto y el periodo, y ahora corresponde seguir la pista a la ejecución.
Contacto con autoridades estatales y organizaciones locales continúa para obtener más detalles sobre el plan de obras y su calendario de implementación.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Oaxaca Quadratin
