Deporte y convivencia toman las calles de Juchitán durante la Semana Santa
En un esfuerzo por convertir la tradicional Semana Santa en una oportunidad de encuentro y actividad física, el Gobierno de Juchitán, encabezado por el presidente Miguel Sánchez Altamirano, puso en marcha un programa de actividades deportivas que ocupó plazas, unidades deportivas y espacios públicos de la ciudad. Según un boletín del Gobierno de Juchitán, la intención es fomentar la convivencia, la activación física y el aprovechamiento del tiempo libre durante las vacaciones.
Las jornadas incluyeron torneos amateurs de fútbol y basquetbol, partidos de voleibol, carreras recreativas, clases abiertas de zumba y yoga, así como circuitos para ciclismo familiar. Las actividades se organizaron en coordinación con el Instituto Municipal del Deporte y el DIF local, y contaron con la participación de clubes escolares y comités vecinales. El ambiente fue familiar: niños, jóvenes y adultos compartieron las canchas y las veredas en una propuesta pensada para todo público.
Vecinos consultados destacaron que, además del aspecto físico, las actividades ayudaron a recuperar el tejido social. «Traje a mis hijos a correr y terminaron jugando en equipo con chicos de la colonia de al lado; se siente la ciudad más viva», dijo una participante en la explanada municipal, en declaraciones recogidas por este reportero. El Gobierno de Juchitán subrayó que la gratuidad de la mayoría de las actividades buscó eliminar barreras de acceso.
Al mismo tiempo, la iniciativa mostró retos concretos. Organizaciones comunitarias y entrenadores señalaron la necesidad de mejor iluminación en algunas canchas, mantenimiento de áreas verdes y más equipamiento básico para evitar cancelaciones. También pidieron que futuras ediciones incluyan intervenciones específicas para personas con discapacidad y esquemas más claros de protección civil y primeros auxilios.
Desde la perspectiva institucional, Miguel Sánchez Altamirano afirmó que las actividades forman parte de una estrategia más amplia para promover salud y prevención mediante el deporte, sin embargo, el boletín municipal no detalló el presupuesto ni el calendario de continuidad más allá de esta Semana Santa. Esa claridad financiera y operativa será clave para que el proyecto deje de ser un esfuerzo temporal y se convierta en una política pública sostenida.
La experiencia en Juchitán muestra que el deporte puede ser un puente entre generaciones y barrios, pero también que su eficacia depende de planificación y recursos. Si los siguientes pasos atienden reclamos ciudadanos sobre infraestructura y acompañamiento profesional, la fiesta deportiva de Semana Santa podría consolidarse como un espacio de bienestar comunitario y participación ciudadana.
Por: Un joven reportero de Juchitán. Fuente: Gobierno de Juchitán.
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