Magna alcanza 24 pesos y gasolineros alertan sobre impacto en hogares y comercios
Gasolineros señalan que el alza del IEPS y el encarecimiento del traslado encendieron la espiral de precios; consumidores y transportistas reportan ya efectos.
La gasolina magna alcanzó los 24 pesos por litro en varias estaciones de la ciudad, un umbral que, según gasolineros consultados por El Imparcial de Oaxaca, resulta «insostenible» para el mercado y para muchos usuarios. Empresarios del sector atribuyen el incremento a dos factores: el reciente aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el encarecimiento del traslado del combustible desde las terminales hasta las estaciones.
Para quienes llenan el tanque diariamente, la subida se siente como una factura que crece sin aviso. Un conductor de transporte público comentó que el aumento obliga a revisar tarifas y que, de mantenerse, afectará el salario real de las y los trabajadores. Comerciantes locales también reportan que los costos de abasto de mercancía suben, presión que terminará trasladándose al precio de los productos.
Los gasolineros dicen que los márgenes ya son estrechos. Explican que, además del impuesto, los fletes y seguros han subido por el aumento en los precios del combustible y por ajustes logísticos en el país. «Hay estaciones que ya operan con pérdidas o mantienen precios por debajo del costo esperando que la demanda no caiga», dijo un comerciante del ramo a El Imparcial de Oaxaca.
En términos generales, el IEPS es un gravamen federal que forma parte del precio final al consumidor. Cuando ese componente sube, la capacidad de las personas para absorber el aumento depende de su ingreso disponible y de los precios de bienes esenciales. Datos de organismos oficiales, como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, muestran que la inflación en productos relacionados con el transporte impacta con rapidez en la canasta básica y en los servicios.
Ante este panorama, especialistas consultados por este diario reclaman una respuesta pública que alivie la carga sobre los hogares de menores ingresos. Proponen mecanismos temporales como subsidios focalizados al transporte público, revisión del esquema de IEPS para cargas medias y apoyo a microempresas que dependen de flotas vehiculares. También plantean mejorar la transparencia en la formación de precios, para que los ciudadanos entiendan qué parte es impuesto, qué parte es logística y qué parte es margen comercial.
El gobierno federal aún no ha detallado medidas específicas para contrarrestar este nuevo repunte en el precio de la magna. En lo inmediato, la presión sobre el bolsillo de las familias podría traducirse en menos consumo y en una mayor demanda social de políticas que protejan la movilidad y el poder adquisitivo.
La situación obliga a un diálogo entre autoridades, sector privado y sociedad civil. Para muchos, el desafío es doble: contener el alza sin sacrificar la inversión y formalidad en la distribución del combustible, y al mismo tiempo diseñar apoyos que eviten que las familias más vulnerables paguen la cuenta.
Este medio seguirá el desarrollo de la historia y registrará las medidas que propongan las autoridades y los acuerdos a los que lleguen los representantes del sector energético. Las voces de El Imparcial de Oaxaca recogen hoy la alarma de quienes ven en 24 pesos por litro un punto de quiebre que requiere respuestas concretas y rápidas.
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