Manufactura impulsa exportaciones estatales, que suben 13.8% en 2025: Inegi

Ciudad de México. Las exportaciones por entidad federativa cerraron el cuarto trimestre de 2025 en 166,433.1 millones de dólares, un avance anual de 13.8%, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El motor detrás del empuje fue el sector manufacturero, que concentró gran parte del dinamismo comercial.

El reporte del Inegi muestra que la recuperación y expansión de la producción manufacturera —principalmente bienes intermedios y equipo de transporte y electrónico— fue determinante para el alza. Esto se reflejó con mayor intensidad en estados con cadenas productivas consolidadas y plantillas orientadas a la exportación.

Entidades del norte y el Bajío, que albergan clústeres de autopartes, electrónica y maquinaria, registraron mejoras visibles en su flujo de comercio exterior. Si bien el Inegi no atribuye resultados a una sola política, el comportamiento coincide con inversiones recientes en plantas y la demanda externa, sobre todo desde Estados Unidos, principal socio comercial.

¿Qué significa esto para la gente? Un incremento en exportaciones suele traducirse en más empleo en plantas, mayor movimiento en proveedores locales y, en algunos casos, mejores condiciones salariales para trabajadores calificados. No obstante, el impacto no es homogéneo: en varias regiones persisten brechas en capacitación, formalidad laboral y acceso a servicios que impiden que los beneficios lleguen a todos por igual.

Además de oportunidades, el crecimiento exportador trae retos. El Inegi subraya la necesidad de sostener la competitividad frente a cambios en las cadenas globales y la volatilidad de insumos. Para que el avance sea sostenible, especialistas consultados por este diario coinciden en que hacen falta políticas públicas que acompañen la transición tecnológica, fortalezcan la formación técnica y mejoren la infraestructura logística y ambiental.

En la agenda pública también asoman temas sensibles: la mejora de salarios reales, la protección del empleo frente a automatización y la exigencia de estándares ambientales en procesos industriales. Desde una perspectiva social y de izquierda, esto plantea la urgencia de combinar crecimiento con justicia: incentivos a la inversión deben ir atados a creación de empleos dignos, programas de capacitación y mayor apoyo a proveedores locales.

El informe del Inegi ofrece una foto alentadora pero parcial: las exportaciones suben y el aparato manufacturero empuja la actividad, pero las políticas públicas definirán si ese empuje se traduce en bienestar compartido. Ciudadanos, sindicatos y autoridades municipales y estatales tienen un papel para canalizar la bonanza hacia empleo estable, salarios justos y comunidades más fuertes.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

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