Juchitán inicia plan integral de paz con sociedad en primera fila
Por Misael Sánchez
El Gobierno del Estado de Oaxaca puso en marcha una estrategia integral para la construcción de la paz en la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, en la que, según informó el Gobierno del Estado de Oaxaca, se articularán acciones entre los tres niveles de gobierno y con la participación activa de la sociedad civil.
La apuesta, dicen las autoridades, va más allá del despliegue policial: busca combinar prevención, atención social y acompañamiento comunitario. En el discurso oficial se subraya la creación de espacios para el diálogo local, programas de empleo y capacitación para jóvenes, y mecanismos de denuncia más accesibles para las vecinas y vecinos.
Para la población, la promesa es tangible: menos calles con miedo y más proyectos que generen oportunidades. Pero en la práctica, la medida obliga a cerrar brechas que históricamente han minado la confianza ciudadana: transparencia en el uso de recursos, rendición de cuentas y resultados medibles en seguridad y calidad de vida.
La estrategia incorpora, según el Gobierno del Estado de Oaxaca, la participación de organizaciones comunitarias, autoridades municipales y comités vecinales. Esa corresponsabilidad es vista como clave: la paz no se impone desde arriba ni se limita a la presencia de uniformes; se construye cotidianamente, en la escuela, en el espacio público y en las oportunidades laborales.
Expertos consultados por este medio señalan que la iniciativa tiene virtudes y riesgos. Entre las virtudes destacan el enfoque multisectorial y la prioridad puesta en prevención. Entre los riesgos están la falta de recursos sostenibles y la necesidad de indicadores claros para evaluar si las acciones reducen la violencia y mejoran el bienestar.
Vecinas y vecinos de Juchitán coinciden en un punto: están dispuestos a colaborar, pero piden garantías. “Queremos participar, pero también ver resultados rápidos en seguridad y oportunidades para los jóvenes”, comenta una habitante del centro de la ciudad, que pide que los compromisos se acompañen de plazos y reportes públicos.
La ruta que propone el Gobierno del Estado de Oaxaca implica, en los próximos meses, conformar comités territoriales, lanzar programas de prevención en escuelas y espacios culturales, y fortalecer unidades de proximidad. El desafío será mantener el impulso más allá de la puesta en marcha y evitar que las medidas queden en anuncios.
Construir paz es como sembrar: requiere preparación del terreno, semillas adecuadas y cuidado constante. En Juchitán, la semilla es la voluntad de sumarse de la sociedad; el riego será la transparencia y la evaluación permanente. Si el plan se sostiene con recursos y participación real, podría marcar una diferencia; de lo contrario, quedará en buenas intenciones.
Este medio dará seguimiento a los compromisos anunciados y a los indicadores que el Gobierno del Estado de Oaxaca proponga para medir avance y impacto en la vida cotidiana de las familias juchitecas.
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