Nuevo puente en Playa Vicente reduce riesgos y ahorro de tiempo para familias
Playa Vicente, Colonia Jaiberos. Miguel Quetu entregó un puente peatonal que pone fin a años de cruces en canoa y transforma la rutina de estudiantes, trabajadores y familias, según informó el Ayuntamiento de Playa Vicente.
El puente, una estructura sencilla pero significativa, conecta dos márgenes que hasta hace poco obligaban a los vecinos a usar pequeñas embarcaciones para llegar a la escuela, al mercado o al centro de trabajo. “Antes cruzábamos en canoa con los niños, temiendo las corrientes; ahora vamos caminando y llegamos más rápido”, cuenta una vecina de la colonia Jaiberos a quien el Ayuntamiento consultó durante la inauguración.
La obra responde a una demanda cotidiana que combina seguridad y tiempo. Para muchos, el beneficio no es solo práctico sino también simbólico: terminar con una barrera física que condicionó generaciones. Además de reducir el riesgo de accidentes, el puente acorta traslados que antes eran impredecibles por el clima y las mareas, y así mejora el acceso a escuelas y centros de salud.
El Ayuntamiento de Playa Vicente detalló que la construcción se realizó con recursos municipales y materiales locales, y que se consideró la accesibilidad para personas mayores y con discapacidad. Sin embargo, autoridades y vecinos reconocen retos pendientes: mantener la estructura, asegurar iluminación nocturna y organizar mantenimiento periódico para evitar que vuelva a convertirse en un punto vulnerable en temporada de lluvias.
En clave más amplia, la iniciativa muestra cómo intervenciones pequeñas pueden tener efectos inmediatos en la calidad de vida. Organizaciones civiles consultadas por este periódico señalan que proyectos como este deben acompañarse de participación vecinal en el cuidado y de programas de movilidad escolar que garanticen seguridad continua.
El anuncio de Miguel Quetu fue bien recibido, pero los habitantes piden transparencia sobre los costos y un calendario de mantenimiento claro. “Queremos que el puente quede para siempre, no que sea una solución temporal”, dijo otro vecino en la entrega, según el reporte del Ayuntamiento.
La experiencia de Playa Vicente puede servir de ejemplo a otras comunidades ribereñas donde el acceso sigue siendo una deuda. La inversión no fue monumental, pero su impacto en la vida cotidiana es tangible: menos peligros, más tiempo para estudiar y trabajar, y una calle que une sin necesidad de navegar.
Fuente: Ayuntamiento de Playa Vicente y testimonios de habitantes de la colonia Jaiberos.
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