Motomandadista asesinado en plena jornada en Juchitán, crece la alarma en el Istmo
Un trabajador que realizaba entregas en motocicleta fue ejecutado a balazos mientras trabajaba en calles de Juchitán de Zaragoza, en el Istmo de Tehuantepec. El hecho, reportado por medios locales como El Imparcial de Oaxaca, volvió a encender las alarmas sobre la seguridad en la región y el riesgo que enfrentan los trabajadores informales que sostienen a sus familias con jornadas largas y exposición constante en la vía pública.
De acuerdo con reportes iniciales, el ataque ocurrió durante la tarde, cuando la víctima circulaba haciendo repartos. Autoridades municipales y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmaron que se abrió una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias y dar con los responsables. La Fiscalía informó que recaba testimonios y analiza cámaras de la zona, aunque hasta el cierre de esta nota no se habían reportado detenciones.
Vecinos y colegas consultados por medios locales describen un ambiente de preocupación: mototaxistas y motomandadistas dicen sentirse más expuestos y piden patrullajes visibles y mejores condiciones laborales. Este crimen se suma a otros episodios de violencia que, según cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, han mostrado un comportamiento preocupante en distintos municipios del Istmo en años recientes.
El impacto va más allá del número de víctimas: las familias pierden ingresos y la comunidad pierde tranquilidad. Muchos trabajadores del reparto no cuentan con seguridad social ni mecanismos de protección, lo que los vuelve especialmente vulnerables. Organizaciones civiles y líderes locales han exigido a las autoridades estatales y municipales políticas públicas orientadas a la prevención: mayor presencia policiaca, investigaciones efectivas y programas que ofrezcan alternativas económicas y sociales a la población joven.
La sociedad civil también demanda cambios estructurales: inversión en educación, oportunidades laborales formales y programas de empleo que reduzcan la dependencia de actividades de alto riesgo. Estas propuestas, además de reforzar la seguridad pública, buscan construir redes de apoyo locales que permitan reducir la violencia desde sus causas.
Mientras la Fiscalía continúa con las investigaciones, el suceso mantiene en vilo a Juchitán y a municipios vecinos. La comunidad exige resultados y garantías, y los trabajadores piden medidas concretas para proteger su vida y su fuente de trabajo. La noticia fue divulgada inicialmente por El Imparcial de Oaxaca y seguirá siendo un llamado para que las autoridades atiendan de manera integral la inseguridad en el Istmo.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
