Remesas a méxico caen 1.4% en enero, dice Banxico
Por Ana Gómez, Ciudad de México. 9 de marzo de 2026
El Banco de México informó que en enero de 2026 los ingresos por remesas sumaron 4,594 millones de dólares, una baja anual de 1.4% según el reporte analítico de ingresos y egresos por remesas publicado el 2 de marzo. La cifra coloca el flujo de recursos por transferencias de dinero a las familias mexicanas en un punto ligeramente inferior al del mismo mes del año pasado.
Para muchas comunidades, sobre todo en estados con alta migración como Oaxaca, Michoacán y Guanajuato, las remesas son más que cifras macroeconómicas: son el ingreso que paga la escuela, la medicina y el alimento. Una caída, aunque sea moderada, puede traducirse en menos consumo local y mayor presión sobre redes familiares y programas sociales.
Banxico es la fuente de estos datos y su informe sirve para entender mejor la evolución reciente. Las remesas suelen reflejar varios factores al mismo tiempo: empleo y salarios en Estados Unidos, frecuencia y tamaño de las transferencias, costos por enviar dinero y el tipo de cambio. Una variación mensual o anual no siempre marca una tendencia definitiva, pero sí obliga a poner atención.
¿Qué significa esto para la gente? Si los dólares que llegan son menos o llegan menos a menudo, las familias reducen gasto en bienes y servicios básicos. Pequeños comercios que dependen del consumo local sentirán ese ajuste. También puede aumentar la vulnerabilidad ante imprevistos de salud o educación, y complicar la posibilidad de ahorrar o invertir en proyectos productivos.
Frente a esto, las medidas públicas pueden ayudar. Reducir las comisiones y hacer más ágiles los canales formales de envío mejora el poder adquisitivo de las remesas. Programas de inclusión financiera que faciliten ahorro, microcréditos y seguros para receptoras y receptores de remesas fortalecen la resiliencia de hogares y economías locales. Además, políticas migratorias y laborales que mejoren las condiciones de las personas que trabajan en el exterior inciden directamente en la estabilidad de esos flujos.
La lectura es clara: una caída moderada no obliga al alarmismo, pero sí a responder con políticas que protejan a las familias que dependen de estas transferencias. Banxico seguirá monitoreando los datos mes a mes; la sociedad y las autoridades tienen la responsabilidad de convertir esa información en acciones que cuiden el ingreso de millones de hogares.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Agencia Oaxaca
