CEAMO alza la voz contra recortes presupuestales: Buscan salvaguardar su labor ante aumento de conflictos.
El Centro de Equidad y Bienestar Social de Oaxaca (CEAMO) ha encendido las alarmas. En un informe presentado recientemente, la institución ha solicitado de manera enfática que su presupuesto no sea objeto de recortes, argumentando que hacerlo pondría en riesgo la atención a un creciente número de conflictos sociales y la consecución de acuerdos que benefician directamente a la ciudadanía oaxaqueña.
Los datos presentados por CEAMO son contundentes: las controversias atendidas por la institución han experimentado un **crecimiento del 62%**. Este aumento significativo, que de alguna manera refleja las tensiones y desafíos que enfrenta la sociedad oaxaqueña, se traduce en una mayor demanda de servicios de mediación, conciliación y, en última instancia, de justicia restaurativa.
A pesar de este panorama desafiante, CEAMO ha demostrado una notable capacidad de gestión y eficacia. En el mismo informe, se destaca que durante el periodo analizado se lograron acuerdos por concepto de reparación del daño que ascienden a **13.2 millones de pesos**. Esta cifra no es solo un número; representa beneficios tangibles para familias, comunidades y personas que han sido afectadas por diversas disputas, quienes han recibido compensaciones económicas que les permiten mitigar los efectos negativos de los conflictos y reencauzar sus vidas.
El impacto en la vida de las personas.
Detrás de cada controversia resuelta y de cada peso recuperado, hay historias de personas. Para muchos oaxaqueños, CEAMO se ha convertido en un salvavidas, un espacio donde encontrar una salida pacífica y justa a situaciones que, de otra manera, podrían escalar a escenarios de mayor violencia o prolongarse en el sistema judicial tradicional, generando costos emocionales y económicos adicionales. La labor de CEAMO, en este sentido, es crucial para fomentar la cohesión social y la cultura de paz en el estado.
La solicitud de no recortar su presupuesto no es una mera petición burocrática. Es un llamado a la sensatez y a la visión de largo plazo. Recortar los fondos de una institución que está demostrando ser tan efectiva en la resolución de conflictos y en la consecución de acuerdos reparatorios sería contraproducente. Sería como apagar el foco que ilumina el camino hacia la reconciliación y la justicia, justo cuando más se necesita su luz.
Retos y el camino a seguir.
El informe de CEAMO también pone de manifiesto los retos que enfrenta. El incremento en las controversias sugiere la necesidad de fortalecer las estructuras y los recursos con los que cuenta la institución. No se trata solo de mantener el presupuesto actual, sino de asegurar que sea suficiente para responder a la creciente demanda y para seguir innovando en sus métodos de intervención.
La importancia de instituciones como CEAMO radica en su capacidad para operar como un puente entre las partes en conflicto, facilitando el diálogo y la búsqueda de soluciones consensuadas. Su enfoque en la reparación del daño va más allá de la sanción, buscando restaurar el equilibrio y la armonía en las relaciones sociales. Por ello, es fundamental que las autoridades competentes escuchen este llamado y reconozcan el valor insustituible de su labor.
El compromiso de CEAMO con el bienestar social es innegable. Ahora, la pelota está en la cancha de quienes toman las decisiones presupuestales para garantizar que esta institución vital pueda seguir cumpliendo su misión y contribuyendo a un Oaxaca más justo y equitativo para todas y todos.
