Del puerto se suma a farid acevedo y reconfigura la pugna por la rectoría de la uabjo
Por Misael Sánchez / Columna Apuntes y Despuntes
La contienda por la rectoría de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) dio un giro inesperado: Rolando del Puerto declinó su candidatura y manifestó apoyo a Farid Acevedo, un movimiento que, según la columna Apuntes y Despuntes de Misael Sánchez, provoca un reacomodo de poder dentro de la comunidad universitaria.
Lo que en principio parecía una competencia cerrada entre grupos académicos y sectores estudiantiles ahora se transforma en una negociación de alianzas. La renuncia de Del Puerto se interpreta como una señal de que fuerzas internas —docentes, investigadores y algunos consejos— buscan concentrar apoyos para evitar una fragmentación que debilite la gobernabilidad de la institución.
En términos sencillos: uno más uno no es dos, es un cálculo político. La suma de respaldos puede inclinar la balanza en el Consejo Universitario y ante la Junta de Gobierno, pero también abre preguntas sobre representatividad y pluralidad. Para estudiantes y trabajadores significa incertidumbre sobre prioridades: presupuesto, infraestructura, programas de posgrado y relaciones con el gobierno estatal y federal.
Fuentes consultadas en la comunidad universitaria, y recogidas en la columna de Misael Sánchez, señalan que el movimiento busca garantizar estabilidad en el corto plazo, aunque advierten riesgos. Entre ellos, la percepción de acuerdos entre facciones que podrían dejar fuera voces críticas o reducir la transparencia en el proceso de elección.
El reacomodo también reaviva debates previos: cómo se decide quién manda en la universidad, qué papel juegan los colegios académicos y cómo se protege la autonomía frente a intereses externos. Para la base estudiantil significa estar alerta y exigir claridad: fechas, procedimientos, y criterios de evaluación deben comunicarse con antelación y con posibilidad real de participación.
Desde una perspectiva práctica, el paso siguiente será la formalización del apoyo y la reacción del resto de aspirantes. La decisión de Del Puerto puede desencadenar nuevas coaliciones o, por el contrario, motivar candidaturas ciudadanas y críticas que busquen representar sectores marginados dentro de la UABJO. Es clave que las instancias encargadas del proceso expliquen públicamente las reglas y los tiempos para evitar sospechas.
Este episodio invita a recordar que la rectoría no es solamente un cargo administrativo: es la dirección política y académica de una universidad pública que atiende a miles de estudiantes en Oaxaca. Por eso importa quién decide y cómo lo hace. La comunidad universitaria, la sociedad civil y las autoridades deben vigilar que los cambios no erosionen la autonomía ni los proyectos educativos.
La columna Apuntes y Despuntes de Misael Sánchez aporta la radiografía inicial de este movimiento; ahora corresponde a actores internos y externos traducir esa lectura en acciones concretas: reuniones abiertas, audiencias públicas y un calendario transparente que permita a la UABJO transitar sin fracturas profundas.
Seguiremos informando sobre las reacciones oficiales, las fechas del proceso y las posiciones de las representaciones estudiantiles y sindicales.
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