Cnte planta cara y ratifica paro indefinido; exige justicia por Nochixtlán y denuncia represión en Guerrero

Oaxaca. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) confirmó este lunes la continuidad de su huelga nacional y ratificó un paro indefinido pese a la presión de autoridades federales y estatales. En una conferencia en la capital oaxaqueña, dirigentes denunciaron incidentes de represión en comunidades de Guerrero y reivindicaron la memoria de las víctimas de Nochixtlán.

Según relatos recogidos por El Imparcial de Oaxaca y comunicados de la propia CNTE, las asambleas magisteriales rechazaron las ofertas de diálogo presentadas por funcionarios y, en cambio, exigieron respuestas claras sobre demandas históricas: respeto a la contratación colectiva, fin a las “evaluaciones punitivas”, recursos para la educación pública y la libertad de docentes detenidos en movilizaciones recientes.

“No vamos a levantarnos hasta que haya soluciones reales y garantías de no criminalización”, dijo un dirigente presente en la protesta, en referencia a las detenciones y confrontaciones reportadas en varias rutas de movilización. La CNTE también recordó los hechos de Nochixtlán en 2016, donde manifestantes y pobladores fueron heridos y hubo pérdida de vidas durante un operativo policial. Para los profesores, esa memoria es un reclamo de justicia y de garantía de no repetición.

En Guerrero, autoridades estatales y familias afectadas reportaron choques en puntos de bloqueo y episodios de tensión que, según la CNTE, han dejado detenciones y actos de represión. Las secretarías involucradas han llamado al respeto a la ley y han ofrecido canales de diálogo; sin embargo, los maestros sostienen que hasta ahora las respuestas no atienden lo estructural ni las peticiones de seguridad jurídica para el gremio.

El paro ya tiene impacto local: escuelas cerradas en municipios de Oaxaca y Guerrero, suspensión de clases presenciales en zonas de protesta y complicaciones para estudiantes que se preparan para evaluaciones y trámites administrativos. Padres de familia consultados por este diario expresaron preocupación por el calendario escolar y demandaron soluciones rápidas que prioricen a la niñez.

Analistas consultados por El Imparcial de Oaxaca señalan que la nueva oleada de movilizaciones de la CNTE no sólo expresa demandas laborales: también es un termómetro de la relación entre movimientos sociales y el Estado, y puede complicar la gobernabilidad local si no se abre un diálogo serio y con compromisos verificables.

El llamado de la CNTE es claro: una mesa de negociación con propuestas concretas y plazos; para el gobierno, la prioridad declarada es restablecer el orden y mantener canales institucionales. Ambas partes tendrán que mostrar disposición a ceder si se quiere evitar una escalada que afecte a miles de estudiantes y a comunidades enteras.

Este medio seguirá el desarrollo de las negociaciones y dará voz a docentes, familias y autoridades para explicar cómo estas decisiones impactan la vida cotidiana y la educación pública en la región.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial