Evalúan a 95 policías de la capital para intentar recuperar la confianza
Oaxaca de Juárez. Según El Imparcial de Oaxaca, 95 elementos de la policía municipal de la capital serán sometidos a procesos de certificación y evaluaciones de control de confianza como parte de una estrategia para mejorar la seguridad y la percepción ciudadana.
La medida llega en un contexto donde las policías municipales suelen registrar los niveles más bajos de confianza entre la población, de acuerdo con encuestas nacionales como la ENSU del INEGI. Para muchos vecinos, la policía sigue siendo la primera línea de contacto con el Estado; si esa primera línea falla, la sensación de inseguridad crece y con ella la desconfianza.
Las pruebas que se aplicarán contemplan revisiones médicas y psicológicas, estudios de antecedentes y mecanismos de evaluación de integridad, explicó la autoridad municipal a El Imparcial de Oaxaca. La idea es garantizar que quienes patrullan las calles cumplan con requisitos mínimos de idoneidad y ética, y que quienes no pasen la evaluación reciban atención o sean separados del servicio.
Para la ciudadanía, este tipo de procesos son un paso necesario pero no suficiente. La certificación puede funcionar como un filtro, pero no sustituye la formación continua, la mejora de condiciones laborales ni sistemas efectivos de transparencia y rendición de cuentas. Organizaciones civiles han señalado que, sin cambios en la supervisión, los salarios y la cultura institucional, los resultados podrían ser limitados.
En términos prácticos, la certificación busca reducir la corrupción y malas prácticas que afectan directamente la vida cotidiana: que una denuncia sea atendida, que la respuesta ante emergencias sea oportuna y profesional, que la convivencia en barrios y mercados mejore. Es una apuesta para que la policía deje de ser vista como una caja negra y pase a ser una institución con mecanismos claros de evaluación.
Fuentes municipales dijeron a El Imparcial de Oaxaca que, si el ejercicio tiene éxito, se ampliará a más elementos y se integrará con programas de capacitación y acompañamiento ciudadano. Queda por verse cómo se evaluarán los resultados: cuántos oficiales acreditan, cuántos reciben capacitación adicional y qué mecanismos habrá para denunciar irregularidades durante el proceso.
La certificación de 95 policías es una oportunidad para reconstruir puentes con la comunidad, pero exige vigilancia pública. La seguridad no es solo cosa de exámenes; es trabajo cotidiano y transparente. El reto ahora es convertir esa prueba en cambios visibles: menos quejas ciudadanas, más respuestas oportunas y una policía que inspire confianza. Los vecinos deben exigir claridad en los criterios, resultados públicos y participación en la supervisión.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca.
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