En caída libre: confusión de cifras y riesgos para el turismo en Oaxaca

Por Escaparate Político, Felipe Sánchez

En la 128 edición de la Noche de Rábanos quedó en evidencia algo más que artesanía y tradición: la comunicación oficial sobre turismo en Oaxaca sufrió un desliz que obliga a poner en perspectiva cifras, estrategia y prioridades. La titular estatal de Turismo, Saimy Pineda, leyó una derrama económica que no coincidía con los números proyectados en pantalla, y lo que en principio pudo parecer un lapsus apunta a problemas mayores de coordinación y credibilidad, según apunta el columnista Felipe Sánchez en Escaparate Político.

Lo que se dijo y lo que dicen los datos

Concepto Cifra Observación
Derrama mencionada por la secretaria de Turismo 41,000 millones de pesos Valor claramente discrepante con otras fuentes
Máxima derrama captada en todo el estado (temporada decembrina, 2024) 1,643 millones de pesos Referencia histórica citada por la prensa
Derrama proyectada por el gobernador para este año 1,162 millones de pesos Proyección oficial que implicaría una caída importante respecto a 2024

La discrepancia es notoria: la cifra de 41 mil millones supera por casi 25 veces la derrama máxima conocida (1,643 millones) y, si se toma como válida la proyección de 1,162 millones anunciada por el gobernador Salomón Jara, hablamos de una caída aproximada del 29% en derrama turística respecto al año anterior. Todo ello, según lo relatado por Felipe Sánchez en Escaparate Político.

Por qué importan estas cifras

  • Empleo local. Menos derrama significa menos ingresos para hoteles, restaurantes, guías y artesanos; eso se traduce en menor actividad y pérdida potencial de empleos directos e indirectos.
  • Planeación pública. Las políticas de promoción, seguridad y movilidad se diseñan con base en estimaciones económicas; errores en la comunicación de montos socavan la toma de decisiones y la relación con prestadores de servicio.
  • Percepción y confianza. Mensajes contradictorios dañan la credibilidad de la Secretaría de Turismo y del gobierno estatal ante turistas, inversionistas y organismos aliados.

Contexto político

Las cifras no están desligadas del calendario político. El gobierno estatal enfrenta, como apunta la columna, un 2027 con elecciones locales y un ambiente nacional en transformación. La disputa por la influencia política, incluida la posibilidad de redefinir acuerdos nacionales —mencionada en referencia a la administración federal y los cambios de alineación política—, añade presión sobre el gobierno para mostrar resultados y movilizar apoyos, incluso a través de mecanismos como la revocación de mandato. Esa presión puede empujar a comunicar optimismos rápidos en lugar de diagnósticos precisos.

El lado de seguridad y derechos

En la misma nota editorial se recuerda otro episodio relevante: el rescate de una ciudadana estadounidense en Oaxaca, un hecho que puso de relieve que, cuando hay voluntad política o presión internacional, las autoridades pueden localizar y liberar a personas privadas de su libertad, incluso en casos con indicios de trata. Ese resultado plantea preguntas sobre los recursos y prioridades destinados a la protección de víctimas y la prevención del delito.

Qué se debe corregir

  • Claridad y verificación de cifras: antes de cualquier presentación pública, validar los números con la Secretaría de Finanzas y los organismos de estadística estatal para evitar contradicciones que dañan la credibilidad institucional.
  • Coordinación entre equipo y vocería: que la proyección y las diapositivas coincidan con lo que dice el orador. La impresión de improvisación erosiona la confianza de operadores y visitantes.
  • Plan de promoción realista: si la proyección de 1,162 millones se confirma, diseñar de inmediato campañas focalizadas y alianzas con el sector privado para evitar pérdida de visitantes y sostener empleo.
  • Transparencia en el seguimiento: publicar métricas desagregadas por destino, gasto promedio por visitante y ocupación hotelera para que empresas y sociedad civil puedan medir el desempeño.
  • Refuerzo a la seguridad y protección de víctimas: consolidar protocolos y recursos para la prevención de trata y para la atención a víctimas, tanto por la vía local como con cooperación internacional cuando proceda.

Conclusión

La anécdota de una cifra leída mal va más allá de la anécdota: es un termómetro de coordinación institucional y de la capacidad de Oaxaca para venderse como destino competitivo. Con un posible descenso de casi 30% en la derrama turística, según las proyecciones que cita Escaparate Político, está en juego la estabilidad de muchas familias y el futuro de empresas locales. Corregir la comunicación, transparentar los datos y diseñar medidas concretas de apoyo al sector en lo inmediato son pasos indispensables para frenar la caída.

Esta nota se basa en el recuento y análisis de Felipe Sánchez en Escaparate Político.

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