Beneficiarias respaldan el primer año de acciones de la presidenta honoraria del DIF de Xoxocotlán Yarazet Cruz Benítez
Santa Cruz Xoxocotlán, Oax., 21 de dic.— El Parque Central fue el punto de encuentro donde habitantes de agencias, barrios y colonias acompañaron el Primer Informe de Actividades de Yarazet Cruz Benítez, presidenta honoraria del DIF municipal. La jornada reunió a madres, adultos mayores y personas con discapacidad que dijeron sentirse respaldadas por los programas impulsados durante el primer año de su gestión, según informó el DIF municipal de Santa Cruz Xoxocotlán.
La ceremonia congregó a decenas de beneficiarias que escucharon un balance de acciones y, sobre todo, compartieron experiencias concretas: talleres de capacitación, jornadas médicas, entrega de apoyos alimentarios y servicios para la atención a la infancia y la tercera edad. “Antes tenía que viajar hasta la capital para una revisión; ahora vienen aquí y me atienden sin tanta espera”, comentó María López, vecina de San Martín Mexicapan, en declaraciones al periódico.
Según el DIF municipal, las principales líneas de trabajo en este primer año fueron:
- Apoyo alimentario y despensas para hogares en situación de vulnerabilidad.
- Jornadas de salud preventiva y gestiones para aparatos funcionales.
- Talleres de emprendimiento y educación para mujeres jefas de familia.
- Programas de atención a personas adultas mayores y a niñas y niños en riesgo de deserción escolar.
- Coordinación con instituciones estatales para ampliar coberturas y recursos.
En el informe público, Yarazet Cruz Benítez destacó el énfasis en acercar servicios a las comunidades. “No se trata solo de entregar apoyos, sino de crear condiciones para que las familias tengan más herramientas para salir adelante”, dijo la presidenta honoraria, según el comunicado del DIF municipal. Agregó que las acciones buscan ser complementarias a las políticas del Ayuntamiento, bajo la coordinación con el área municipal de Desarrollo Social.
Testimonios recogidos en el Parque Central muestran impacto inmediato en la vida cotidiana. Rosa Pérez, promotora de un taller de costura, explicó que gracias a un curso impulsado por el DIF pudo formalizar ventas y mejorar el ingreso familiar. “Ahora tengo clientela en mi colonia y puedo aportar más en casa”, dijo. Otro caso fue el de don José Martínez, quien recibió apoyo para trámites de pensión para adultos mayores: “Antes no sabía por dónde empezar; me orientaron y en pocos meses tuve respuesta”, relató.
No todo son avances sin retos. Organizaciones locales y algunas beneficiarias señalaron que la demanda supera la capacidad operativa y que persisten demoras en la atención por falta de personal y presupuesto. “Hay voluntad, pero hacen falta más talleres en agencias alejadas y atención psicológica permanente”, señaló Ana Ruiz, integrante de un colectivo comunitario. Estas observaciones aparecen también en los reportes internos del DIF municipal, que, según sus responsables, ya trabajan en estrategias para ampliar cobertura en 2026.
Para transparentar el alcance de las actividades, el DIF municipal presentó cifras parciales en el informe: atención a cientos de personas en jornadas médicas, entrega de apoyos alimentarios y realización de más de una decena de talleres comunitarios durante el año. Estas cifras fueron contrastadas por colonos y coordinadores de programa, que confirmaron la realización de la mayoría de los eventos, aunque pidieron mayor sistematización en la difusión y seguimiento de resultados.
Analistas locales consultados advierten que la sostenibilidad de estos programas depende de tres factores: consolidación presupuestal, capacitación del personal y articulación con instancias estatales y federales. “Los programas sociales funcionan mejor cuando hay evaluación continua y participación ciudadana para ajustar acciones”, comentó un investigador en políticas públicas de la región, quien pidió mantener la coordinación entre el Ayuntamiento y el DIF municipal.
En este contexto, la administración de Yarazet Cruz Benítez anunció tres líneas de trabajo para el próximo año:
- Ampliación de las jornadas médicas a más agencias y colonias.
- Fortalecimiento de talleres generadores de ingreso dirigidos a mujeres jóvenes y adultas.
- Implementación de un sistema de seguimiento de beneficiarias para medir impactos a mediano plazo.
El balance del primer año, tal como lo presenta el DIF municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, combina avances palpables con retos organizativos y financieros. Para las beneficiarias que acudieron al informe, el componente humano —la cercanía en la atención y la posibilidad de resolver trámites localmente— ha sido el cambio más visible. Para las autoridades, el desafío es convertir esa percepción en indicadores medibles y sostenibles.
Mientras tanto, vecinos y organizaciones mantienen la demanda de mayor participación en la toma de decisiones y una comunicación más clara sobre criterios de selección de beneficiarios. “Si queremos que los programas duren, la gente tiene que sentir que las decisiones son transparentes”, concluyó Ana Ruiz.
Este reportaje se basa en el informe público y declaraciones del DIF municipal de Santa Cruz Xoxocotlán y en testimonios recabados en el Parque Central durante el Primer Informe de Actividades.
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