Resurge el avistamiento de ballenas jorobadas en la costa oaxaqueña
La temporada de observación de ballenas jorobadas sigue activa en las aguas del Pacífico frente a Oaxaca, y se espera que concluya el 21 de marzo, informó Quadratín. Guías locales y pescadores han reportado encuentros frecuentes en zonas como Bahías de Huatulco y las cercanías de Puerto Escondido, donde las gigantes marinas llegan cada año para reproducirse y cuidar a las crías.
El regreso de las jorobadas no es sólo un atractivo natural: es una fuente de ingresos para familias que viven del turismo y la pesca. “Cuando hay ballenas, llega más gente; los guías locales podemos trabajar y las pequeñas cooperativas venden transporte, comidas y artesanías”, dicen quienes acompañan los recorridos, según testimonios recogidos por Quadratín.
Autoridades ambientales como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Secretaría de Medio Ambiente (CONANP y Semarnat) recuerdan que la observación responsable es clave. Las normas recomiendan mantener distancia, evitar persecuciones y contener el ruido para no alterar el comportamiento de las ballenas. Respetar esas reglas protege a los animales y garantiza que la actividad turística sea sustentable a largo plazo.
Las jorobadas (Megaptera novaeangliae) realizan una migración que las lleva desde aguas frías del norte hasta las cálidas del Pacífico mexicano. Su presencia en Oaxaca es un indicador ecológico y una oportunidad para sensibilizar sobre la conservación marina: no sólo hay que disfrutar el espectáculo, sino cuidarlo.
El impacto económico local se nota en Huatulco, Puerto Escondido y comunidades costeras que ofertan paseos y servicios. Sin embargo, también hay retos: exceso de embarcaciones en temporadas altas, capacitación insuficiente para algunos prestadores de servicio y la necesidad de rutas turísticas más sostenibles. Esas brechas requieren coordinación entre autoridades, sociedad civil y el sector privado.
Quadratín destaca que la temporada terminará el 21 de marzo, por lo que aún quedan semanas para avistar a las jorobadas. Si planeas salir a verlas, busca operadores que apliquen buenas prácticas, pregunta por permisos y tarifas claras, y sigue las indicaciones de las autoridades para evitar estrés a los animales.
La presencia de las ballenas es una invitación a cuidar el mar que compartimos. Participar de manera responsable beneficia a las comunidades, protege a las especies y alimenta una memoria colectiva que vale la pena conservar.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Oaxaca Quadratin
