Cobro de 500 pesos en el Ojo de Agua desata reclamos y confusión en Santiago Laollaga

Visitas obligadas a pagar, autoridades locales se deslindan y el balneario permanece cerrado por un litigio

Visitantes que llegaron este fin de semana al área natural conocida como el «Ojo de Agua» en Santiago Laollaga denunciaron que se les exigió el pago de 500 pesos para ingresar. Según testimonios recopilados por El Imparcial de Oaxaca, familias y grupos de jóvenes aseguran que les cobraron en la entrada, sin recibo ni explicación clara sobre a quién iban dirigidos esos recursos.

Ante las quejas, el gobierno municipal y el Órgano de Bienes Comunales emitieron un comunicado en el que niegan haber realizado cobros ilegales. Ambas instancias explican que el centro recreativo está cerrado por un litigio sobre su administración y que, por acuerdos locales, el acceso se encuentra restringido hasta resolver la disputa. Esa versión contrasta con las declaraciones de los visitantes, que señalan a «cobradores» que operaban en la puerta del Ojo de Agua.

El caso revela dos problemas concretos para la comunidad: la falta de información pública sobre la situación legal del balneario y la ausencia de mecanismos claros para el cobro y destino de las cuotas cuando, en su caso, proceden. El Ojo de Agua es un espacio de uso recreativo y económico para muchas familias de la zona; cierres y cobros opacos afectan tanto a quienes viven del turismo como a quienes buscan espacios asequibles para el descanso.

Especialistas locales en gestión de bienes comunales consultados por El Imparcial de Oaxaca indican que los conflictos sobre la administración de recursos naturales suelen derivar en cierres provisionales y en disputas por la recaudo de fondos. Cuando no hay transparencia ni señalización visible, se abre el espacio para cobros informales que dañan la confianza y la economía comunitaria.

Frente a este escenario, activistas y vecinos piden a las autoridades municipales y a la propia asamblea del Órgano de Bienes Comunales que publiquen con claridad: 1) el estado jurídico del predio; 2) quiénes están autorizados para administrar el acceso; y 3) el destino de cualquier cuota. También solicitan intervención de instancias estatales para garantizar que no haya cobros indebidos y que, de existir tarifas oficiales, se emitan recibos y se transparenten los recursos.

La situación del Ojo de Agua es un recordatorio de que el acceso a bienes naturales y recreativos requiere reglas claras y participación ciudadana. Si la administración es comunal, la asamblea debe rendir cuentas; si corresponde al municipio, debe garantizar procedimientos legales y protección a visitantes. Mientras tanto, quienes planeen visitar Santiago Laollaga deben confirmar el estado del balneario y exigir comprobantes ante cualquier cobro.

Esta redacción se basó en los reportes iniciales publicados por El Imparcial de Oaxaca y en testimonios de visitantes locales. Seguiremos el caso para documentar las respuestas formales de las autoridades y el resultado del litigio que mantiene cerrado el Ojo de Agua.

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