Arrastrado hasta la muerte en Iztapalapa: familia denuncia impunidad y exige homicidio doloso

Roberto Hernández fue arrollado y arrastrado por un automóvil; familiares piden que se tipifique como homicidio doloso.

La mañana de los hechos, en calles de la alcaldía Iztapalapa, Roberto Hernández perdió la vida tras ser arrollado y arrastrado por un automóvil, según relataron sus familiares en declaraciones a El Imparcial de Oaxaca. La familia denuncia que hasta ahora no hay claridad en la investigación y exige que el caso se tipifique como homicidio doloso para que se persiga con rigor a los responsables.

Los parientes explican que el incidente no fue un accidente fortuito: aseguran que hubo intención o, al menos, una conducta culpable que obligaría a cambiar la clasificación jurídica del caso. Piden a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México que actúe con rapidez, que recabe todas las pruebas de la escena y que solicite órdenes de aprehensión si los elementos lo justifican.

Este reclamo toca dos temas sensibles que preocupan a la ciudadanía: por un lado, la percepción de impunidad en delitos que involucran hechos de tránsito con resultado de muerte; por otro, la falta de respuestas ágiles por parte de autoridades encargadas de investigar. Para la familia, clasificar correctamente el delito no es un tecnicismo: significa activar otras líneas de investigación, medidas cautelares y sanciones más severas.

Desde una mirada social, casos como este golpean la vida cotidiana de los barrios. Cuando una calle se convierte en escenario de violencia, las familias exigen protección y justicia, y las instituciones deben responder con transparencia. Por eso organizaciones comunitarias y vecinos han pedido reforzar la vigilancia y mejorar mecanismos de atención a víctimas.

Legalmente, la diferencia entre homicidio culposo y homicidio doloso determina la intención atribuida al agresor y las consecuencias penales. La familia de Roberto exige que la autoridad evalúe todas las evidencias antes de cerrar la carpeta con una figura que, en su opinión, minimice la gravedad del hecho.

La exigencia de justicia que plantea esta familia es también una llamada para fortalecer la cultura de denuncia y la capacidad investigadora de las fiscalías. Las cámaras urbanas, la colaboración vecinal y protocolos claros para preservación de la escena pueden marcar la diferencia entre un expediente que se enfría y una investigación que avance.

En palabras de un familiar citadas por El Imparcial de Oaxaca, no buscan venganza sino que se haga justicia para que el nombre de Roberto no quede en el olvido. Su reclamo es simple y contundente: que las autoridades aclaren los hechos y asuman responsabilidades si corresponde.

Este diario continuará el seguimiento de la investigación y ofrecerá a la fiscalía espacio para precisar su versión. Mientras tanto, la familia y vecinos organizan movilizaciones y piden a la ciudadanía vigilar que el caso no caiga en la sombra de la impunidad.

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