Sheinbaum propone estímulo fiscal del 30% al cine rodado en México
El plan incluye apoyo a formación, producción, exhibición y preservación, dice Presidencia.
La Presidencia de la República presentó hoy un plan integral para impulsar la industria cinematográfica nacional que, entre otras medidas, contempla un estímulo fiscal equivalente al 30% del impuesto sobre la renta para proyectos realizados en México. La Secretaría de Cultura detalló que el paquete no se limita al incentivo tributario: también integra recursos y programas para formación, producción, exhibición y conservación del patrimonio fílmico.
“Que garanticemos que realmente una producción internacional no llega con todo y se va, sino que aquí se desarrolla todo este talento que tenemos en México”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum durante el anuncio, según el comunicado de la Presidencia. La administración añadió que el diseño final del estímulo será definido en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para evaluar su viabilidad fiscal y su mecanismo operativo.
El objetivo, explicaron fuentes oficiales, es atraer rodajes internacionales y, sobre todo, fortalecer cadenas productivas locales: desde técnicos y actores hasta servicios de posproducción y conservación en archivos nacionales. La Secretaría de Cultura subrayó la prioridad de que el beneficio vaya acompañado de reglas que obliguen a la contratación de talento mexicano y a inversiones en infraestructura cultural.
La iniciativa fue recibida con expectativas en el sector: productores y salas independientes ven en el estímulo una oportunidad para más trabajo y mejores condiciones de exhibición, aunque advierten que la clave estará en la transparencia de los criterios y en la fiscalización del uso de los recursos. Organismos de la industria han pedido a la Secretaría de Cultura y a la SHCP que las reglas sean claras y que se establezcan mecanismos de monitoreo.
El anuncio también incluye la creación de programas de formación para jóvenes cineastas y medidas para la preservación de archivos fílmicos, según la Secretaría de Cultura. A partir de este anuncio, la Presidencia dijo que abrirá mesas de trabajo con el sector cultural para afinar los detalles y los requisitos de elegibilidad.
En términos concretos, el estímulo del 30% promete empujar más rodajes al país y dar estabilidad a proyectos mexicanos, pero su impacto real dependerá de cómo se implementen las reglas, cuánto cueste al erario y si se prioriza el empleo y la formación local. La propuesta obliga a combinar ambición cultural con prudencia fiscal, y plantea un reto: convertir un incentivo tributario en más oportunidades laborales y más pantallas con cine hecho en México.
Fuentes: Presidencia de la República, Secretaría de Cultura y Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
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