México refuerza aduanas para frenar comercio ilegal de gases que dañan la capa de ozono
Acciones coordinadas entre autoridades buscan cortar rutas de entrada de sustancias prohibidas y proteger tanto la salud pública como el clima
Soy un joven periodista y, desde la calle y las aduanas, cuento cómo la estrategia anunciada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) busca cerrar el paso al tráfico ilícito de sustancias reguladas por el Protocolo de Montreal. La medida, en coordinación con la Guardia Nacional y organismos internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Secretariado del Protocolo de Montreal, pretende evitar que compres, sin saberlo, productos o refacciones que usan refrigerantes prohibidos.
En la práctica, las autoridades informan que intensificarán la vigilancia en puntos clave: escáneres, inspecciones físicas, cruzas de información aduanera y capacitación para agentes aduanales y técnicos. Según comunicados de SEMARNAT y SAT, además habrá más decomisos y acciones legales contra redes que introducen clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y, en el marco de la Enmienda de Kigali, ciertos hidrofluorocarbonos (HFC) que impactan el clima.
¿Qué cambia para la gente? En lo inmediato, mayor control puede significar menos oferta de repuestos y gas refrigerante ilegales y, por tanto, menos riesgo de daños al ambiente y a los electrodomésticos. También obliga a consumidores y técnicos a exigir certificaciones y facturas claras al comprar o recargar aires acondicionados y refrigeradores. Para hogares y pequeños negocios, la transición puede elevar costos a corto plazo, pero protege la salud pública y reduce daños que se traducen en costos mayores a futuro.
Los retos son reales: como han señalado especialistas consultados por SEMARNAT, el comercio ilegal se alimenta de cadenas de suministro opacas y de la falta de formación técnica en algunos talleres. Por eso las autoridades no solo aplican vigilancia, sino que proponen campañas informativas y convenios con empresas del sector para fomentar buenas prácticas.
Desde el ámbito internacional, el Secretariado del Protocolo de Montreal y el PNUMA han insistido en que la cooperación transfronteriza es clave: los decomisos y la fiscalización en un país funcionan mejor cuando se comparten datos y experiencias entre aduanas y cuerpos de seguridad.
Como lector, puedes ayudar: exige comprobante fiscal y certificación al llevar a recargar un equipo; pregunta por el tipo de gas usado y, si detectas ofertas dudosas o ventas sin factura, repórtalo a la SEMARNAT o al SAT. La protección de la capa de ozono no es solo una responsabilidad de las autoridades, es un ejercicio colectivo que impacta la salud, la economía doméstica y el clima de todos.
Fuentes: SEMARNAT, SAT, Guardia Nacional, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Secretariado del Protocolo de Montreal.
