Cedhj cierra expediente por presunta tortura en protesta del agua; activistas piden cuentas
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) concluyó la investigación sin detallar las pruebas que la respaldan; quedan 25 quejas abiertas por posible abuso de autoridad contra la policía estatal.
La determinación de la CEDHJ —anunciada en un comunicado de la propia institución— de dar por terminado el expediente sobre la presunta tortura a personas detenidas durante una protesta por el agua ha generado rechazo entre vecinos, activistas y familiares de los involucrados. La Comisión no especificó qué evidencias sustentan su conclusión, según el comunicado de la CEDHJ.
Además de cerrar ese expediente, la CEDHJ mantiene abiertas 25 quejas relacionadas con presunto abuso de autoridad por parte de policías estatales en distintos episodios vinculados a las movilizaciones por el suministro de agua. Esa cifra, indican organizaciones sociales, habla de un problema sistemático que no se resuelve con el archivo de un caso aislado.
“Cerrar un expediente así sin explicar los elementos técnicos es como poner una curita sobre una herida y decir que ya sanó”, dijo a este diario una persona que participó en la protesta y prefirió mantener el anonimato. Para familiares y colectivos, la decisión reduce la confianza en los mecanismos de reparación y deja sin respuestas a quienes denuncian malos tratos durante detenciones.
La CEDHJ señaló que sus determinaciones se basan en el análisis de pruebas y testimonios, pero no precisó cuáles ni cómo se valoraron. Nuestra solicitud de aclaraciones adicionales quedó pendiente al cierre de esta nota. Tampoco hubo, hasta el momento, una postura pública extensa de la Secretaría de Seguridad o de la Fiscalía estatal sobre el caso en particular.
El cierre del archivo ha prendido un debate más amplio: ¿las instituciones locales tienen la capacidad y la independencia suficiente para investigar a cuerpos policiales? Organizaciones defensoras de derechos humanos han pedido que, ante la falta de transparencia, se active un mecanismo externo de supervisión o que la propia CEDHJ publique un informe detallado que justifique su conclusión.
Desde una mirada ciudadana, lo que está en juego no es solo la resolución de un expediente: es la sensación de impunidad y la garantía de que, cuando hay señalamientos de tortura o malos tratos, habrá una investigación clara y medidas de reparación. Para muchas comunidades afectadas por cortes y mala calidad del agua, la protesta fue un acto de desesperación; para otros, la respuesta institucional ha sido insuficiente.
La CEDHJ debe ahora decidir si hace públicos los fundamentos de su determinación o si reabre la investigación ante las nuevas exigencias. Mientras tanto, las 25 quejas pendientes mantienen viva la preocupación sobre el uso de la fuerza en operativos estatales y la necesidad de controles más claros sobre las corporaciones policiacas.
Propuestas concretas que impulsan activistas y académicos incluyen la publicación de informes forenses, la capacitación en derechos humanos para las fuerzas policiales, mecanismos de supervisión ciudadana y la garantía de acceso a la justicia para las víctimas. En el terreno práctico, reclaman además el acompañamiento jurídico y psicológico para quienes fueron detenidos.
La resolución de la CEDHJ y las quejas abiertas contra la policía estatal son una invitación a la ciudadanía a vigilar y exigir resultados. Sin claridad y rendición de cuentas, las heridas sociales que provocan la falta de agua y la represión pueden profundizarse. Seguiremos solicitando a la Comisión más detalles y daremos voz a quienes piden justicia.
Fuente: Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ).
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