Uabjo impulsa apertura de oportunidades con Tarjeta Joven y Mi Primera Chamba
Por Misael Sánchez
La Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) apuesta por convertir la transición de la escuela al trabajo en algo menos incierto. Así lo afirmó el rector Farid Acevedo López al referirse a los programas Tarjeta Joven y Mi Primera Chamba, que —dijo— han empezado a abrir puertas para estudiantes y egresados.
Según Acevedo López, estas iniciativas funcionan como una primera llave: permiten a muchos jóvenes cubrir gastos básicos, acceder a sus primeros empleos y, en algunos casos, vincularse con empresas y proyectos que antes les resultaban inaccesibles. La UABJO, explicó el rector en declaraciones a este medio, participa en la difusión y acompañamiento para que el estudiantado aproveche las acciones.
Jóvenes consultados por este periódico cuentan que la Tarjeta Joven les ha dado alivio económico inmediato para transporte y materiales, mientras que Mi Primera Chamba les ha servido para registrar experiencia laboral en su currículum. Para muchos, esa primera experiencia cambia la percepción sobre sus posibilidades y les da confianza para seguir buscando empleo formal.
No obstante, el balance no es solo optimista. Desde la UABJO y entre estudiantes se reconoce que la calidad y la duración de los empleos, la cobertura en zonas rurales y el seguimiento posterior son retos pendientes. Abrir la puerta no garantiza, por sí solo, que el camino hacia la estabilidad laboral esté resuelto.
En ese marco, la universidad propone fortalecer dos ejes: por un lado, la articulación con el sector privado y los gobiernos para generar plazas de calidad; por otro, el acompañamiento académico que permita transformar esas inserciones en trayectorias de carrera. Farid Acevedo López subrayó la importancia de medir resultados y evitar soluciones temporales que solo mitiguen la urgencia sin promover crecimiento profesional.
La experiencia en Oaxaca muestra que las políticas públicas funcionan mejor cuando se combinan con formación continua, tutoría y certidumbre sobre derechos laborales. Por eso la UABJO, según explicó el rector, trabaja en mecanismos de evaluación y en ampliar la información para quienes aún no conocen cómo acceder a los programas.
La invitación institucional es clara: quienes estudian o egresaron deben informarse en la propia universidad sobre criterios de selección, fechas y requisitos. Al mismo tiempo, la comunidad estudiantil y la sociedad civil pueden vigilar que estos programas no se queden en parches, sino que sean peldaños hacia empleos dignos.
La apertura de oportunidades existe, pero su impacto dependerá de la voluntad política y del seguimiento institucional. Como señala la UABJO, la Tarjeta Joven y Mi Primera Chamba son buenas herramientas iniciales; ahora falta consolidarlas para que dejen de ser solo la primera puerta y se conviertan en el inicio de caminos profesionales sostenibles.
