Oaxaca marca ruta nacional para proteger la ganadería
Con 38 millones para sanidad agropecuaria, el Gobierno de Oaxaca y dependencias federales acuerdan reforzar inspecciones y prevención
Oaxaca de Juárez, Oax., 22 de octubre de 2026. — El gobernador Salomón Jara anunció que el estado destinará 38 millones de pesos a sanidad agropecuaria, en una estrategia que busca convertir a Oaxaca en sede de las nuevas reglas y prácticas para proteger la ganadería a nivel nacional. Según el Gobierno de Oaxaca, las medidas se trabajarán en coordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
La apuesta es clara: evitar que plagas y enfermedades que afectan al ganado pongan en riesgo el ingreso de las familias rurales y la seguridad alimentaria. En términos prácticos, la inversión se enfocará en fortalecer la inspección en puntos de comercialización, campañas de prevención y vacunación, capacitación para brigadas locales y mejoras en la vigilancia epidemiológica, explicaron autoridades estatales y federales.
Oaxaca no fue elegido por casualidad. Su diversidad productiva y la gran cantidad de pequeños y medianos productores —muchos en sistemas comunitarios y ejidales— lo colocan como un laboratorio para políticas que, de funcionar, podrían replicarse en otras entidades. La SADER y SENASICA han señalado que una prevención temprana reduce cierres de mercados y pérdidas económicas mayores en estados ganaderos del país.
Para los y las productores, esto representa una oportunidad y un reto. Por un lado, mejor acceso a vacunas y diagnóstico puede estabilizar precios y abrir mercados; por otro, la coordinación administrativa entre municipios, productores y autoridades exige más que dinero: requiere transparencia, formación técnica y confianza comunitaria. Productores de la Mixteca y la Sierra han manifestado en mesas de trabajo la necesidad de que las acciones lleguen con acompañamiento técnico y no solo con controles sancionatorios.
El plan también contempla modernizar registros animales y mejorar la trazabilidad, medidas que, según el Gobierno de Oaxaca, facilitarán la comercialización y reducirán riesgos sanitarios. Expertos convocados por la SADER recomiendan priorizar campañas focalizadas y la capacitación de técnicos locales para sostener el programa en el tiempo.
Quedan desafíos: corregir la fragmentación institucional, garantizar recursos sostenibles y asegurar que las políticas respeten las formas de producción comunitaria. Si se cumplen las promesas, la iniciativa podría convertirse en una red de protección que mantenga abiertos los mercados y proteja el bolsillo de familias rurales. Si falla la coordinación, los riesgos sanitarios y económicos podrían escalar.
La iniciativa ya está en marcha y el llamado de las autoridades es a la participación ciudadana: comuneros, ganaderos, gobiernos municipales y sociedad civil deberán involucrarse para que Oaxaca no solo aplique reglas, sino que las convierta en prácticas útiles para la gente. Fuente: Gobierno de Oaxaca, Secretaría de Agricultura y SENASICA.
Por Diego Ramírez, desde Oaxaca.
