Playa en venta: el despojo que devora la costa oaxaqueña
Señalan al titular de Ordenamiento Territorial de San Pedro Pochutla por intervenir en terrenos de Tahueca, Zipolite, Salchi y Zapotengo
La costa de Oaxaca enfrenta un nuevo tipo de marea. No es la del mar, sino la del despojo: terrenos comunales y playas que antes eran de uso público hoy aparecen en expedientes, planos y escrituras que benefician a intereses privados. Vecinos y organizaciones locales alertan que el proceso no es espontáneo sino orquestado, y señalan a funcionarios municipales por facilitar la entrega de predios en zonas como Tahueca, Zipolite, Salchi y Zapotengo.
Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, hay denuncias que apuntan al titular de Ordenamiento Territorial de San Pedro Pochutla por intervenir en trámites y avalar cambios en el uso de suelo que favorecen desarrollos turísticos y negocios inmobiliarios. Para los habitantes, la maniobra combina presencia de gestores, expedientes irregulares y, en algunos casos, presión sobre ejidatarios y comuneros para que vendan o renuncien a parcelas.
El fenómeno impacta de varias maneras: pérdida de acceso público a la playa, fragmentación de la tenencia de la tierra, riesgo ambiental por construcciones en laderas y manglares, y una dinámica económica que desplaza a pescadores y prestadores de servicios locales. Un vecino de Zipolite, que prefirió no dar su nombre, resumió la sensación colectiva: sienten que la costa se transforma en un mercado donde no caben quienes han vivido ahí toda la vida.
Los mecanismos que describen comunidades y activistas son sencillos en su crudeza. Se usan escrituras apócrifas o trámites administrativos irregulares, se promueven deslindes y, posteriormente, se solicita el cambio de uso de suelo. Una vez que se obtiene la certificación, llegan inversiones y proyectos que consolidan la pérdida de territorio. Así el acceso público se reduce y el paisaje comunitario se privatiza por etapas.
Frente a esto, la respuesta institucional ha sido desigual. Algunas autoridades municipales dicen trabajar en regularización y aclarar responsabilidades, mientras que las comunidades piden investigaciones claras, suspensión de proyectos en disputa y protección efectiva de bienes comunales. Organizaciones de la sociedad civil han solicitado transparencia en los registros catastrales y en los trámites de Ordenamiento Territorial.
La situación exige tres acciones concretas: auditoría pública de trámites de cambio de uso de suelo y adjudicaciones en la zona, medidas cautelares que garantizan acceso público a playas y recursos, y procesos de consulta auténtica con pueblos y ejidos antes de cualquier proyecto. Sin estas medidas, la pérdida no será solo de tierra sino de tejido social y cultural.
Esta no es una nota que busque condenar sin pruebas, sino señalar patrones y exigir cuentas. La defensa de la costa requiere fiscalización, participación ciudadana y políticas públicas que prioricen el bien común sobre el lucro. Si la costa se ha convertido en un paraíso para el despojo, como lo ha descrito prensa local, es urgente que la comunidad, la academia y las autoridades actúen con transparencia y justicia.
Al cierre de esta edición, no hubo una versión pública del titular de Ordenamiento Territorial de San Pedro Pochutla que aclare las acusaciones mencionadas por vecinos y por El Imparcial de Oaxaca. Las playas y las tierras esperan respuestas, no más papeles que las vendan a trozos.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
